Minuto Neuquen

EFEMÉRIDES

A 70 años de la proscripción del peronismo en plena Revolución Libertadora

Se cumplen siete décadas desde que el peronismo se transformó en mala palabra para el país.

Cristian Brossy
Cristian Brossy
Peronismo. Fuente: (Instagram)
Peronismo. Fuente: (Instagram)

El 30 de noviembre de 1955, la dictadura militar autodenominada Revolución Libertadora firmó el decreto 4161 que prohibió al peronismo, solo un año después de que ganara las elecciones con el 62 % de los votos en los comicios a nivel nacional. La medida no solo eliminó y proscribió al partido, sino que también anulaba la utilización del nombre de Juan Domingo Perón y de sus familiares.

Tampoco se podían utilizar expresiones como "tercera posición", así como las marchas que sonaban en la época y que tienen vigencia al día de hoy para ratificar al movimiento impulsado por el expresidente. Con este decreto, lo que buscó el gobierno de facto fue eliminar cualquier relación con el peronismo en la sociedad argentina, iniciando un periodo de persecuciones, fusilamientos y exilio político.

La "desperonización" implicó mucho más que la proscripción electoral, ya que también se derogó la Constitución de 1949, se intervino la Confederación General del Trabajo y se intentó borrar las conquistas sociales y económicas obtenidas por los trabajadores durante el período peronista. Tener una imagen de Perón o de Evita en casa podía ser motivo de sanción y se quemaron libros o símbolos vinculados al movimiento. La sociedad quedó dividida entre detractores y seguidores, estos últimos obligados a organizarse en la clandestinidad, dando origen a la llamada Resistencia Peronista, que se expresó en huelgas, sabotajes, pintadas y levantamientos cívico-militares.

Lautaro-Di-Lollo-Boca-11025

Esto es lo que decían los periódicos de la época.

La Resistencia se convirtió en el canal de expresión de las críticas contra la dictadura militar y en el motor de la rebeldía popular. Desde los barrios y los lugares de trabajo, los militantes buscaban mantener viva la identidad del movimiento, mientras surgían experiencias guerrilleras rurales como la de los Uturuncos en Tucumán y Santiago del Estero. En paralelo, la proscripción del peronismo condicionó la vida política argentina: los partidos opositores aceptaron participar en elecciones, con la esperanza de captar a los trabajadores, pero cada vez que un gobierno se acercaba demasiado al movimiento, las presiones militares y civiles derivaban en nuevos golpes de Estado.

La proscripción también se inscribió en un contexto internacional marcado por la Guerra Fría y la influencia de la Revolución Cubana, que inspiró a juventudes latinoamericanas a buscar transformaciones sociales profundas. En Argentina, el retroceso en los derechos políticos y sociales alimentó la radicalización de sectores peronistas y de izquierda, que en los años 70 confluirían en organizaciones armadas como Montoneros y las Fuerzas Armadas Peronistas.

KcEdtkfeN_1200x630__1

El 30 de noviembre, "peronismo" pasó a ser una palabra prohibida.

 

A 65 años del fallido intento de levantamiento militar contra Arturo Frondizi

El 30 de noviembre de 1960, el general Miguel Ángel Iñíguez encabezó un levantamiento militar cívico-peronista contra el gobierno de Arturo Frondizi. Los ataques se concentraron en Rosario y Tartagal, con enfrentamientos en el Regimiento 11 y la toma de edificios civiles.

La insurrección incluyó explosiones en el Gran Buenos Aires y cortes de vías en Mendoza, pero fracasó rápidamente. Las fuerzas oficiales recuperaron los cuarteles, hubo bajas en ambos bandos y Iñíguez logró escapar, permaneciendo prófugo.