La petrolera estatal YPF atraviesa un proceso de reorganización. Javier Iguacel, exministro de Energía durante el gobierno de Mauricio Macri, se quedó con cuatro áreas estratégicas de la compañía en la provincia de Neuquén.
El negocio, que gira en torno a los USD 100 millones anuales, se concretó en tiempo récord y generó sorpresa en el sector. Las zonas adjudicadas por YPF forman parte del denominado Plan Andes, una iniciativa que busca desprenderse de activos convencionales para enfocarse en proyectos más rentables. Dentro de ese marco, el exfuncionario se quedó con los clusters Vaca Muerta Norte y Sur.
Javier Iguacel se quedó con cuatro áreas estratégicas de YPF en Neuquén. Fuente: (X)
En abril, el Banco Santander lanzó la licitación de 55 áreas convencionales pertenecientes a la empresa estatal. Apenas unos meses después, a fines de junio, se creó Bentia Energy S.A., la firma que preside Iguacel y que logró quedarse con las concesiones. El capital inicial con el que fue constituida la empresa fue apenas de USD 6.250.
Además del nombre de Iguacel, el directorio de Bentia incluye a Lucas Logaldo, quien también ocupó un cargo durante la gestión de "Cambiemos" como jefe de Gabinete del Ministerio de Energía. La presencia de exfuncionarios levanta sospechas sobre posibles conflictos de interés o privilegios.

El negocio se concretó en tiempo récord y generó sorpresa en el sector. Fuente: (X)
"Estamos ante el caso de un exfuncionario público devenido en empresario que, sin ser brillante, consigue quedarse con áreas importantes asignadas por YPF", sostuvo el periodista Ariel Zak en Minuto Uno.

Las zonas adjudicadas por YPF forman parte del denominado Plan Andes. Fuente: (X)
Más allá de las dudas que genera la operación, el hecho es que Iguacel, quien ganó notoriedad por ser el impulsor de la causa Vialidad que llevó a la condena de Cristina Kirchner, dio un paso firme como empresario del petróleo.