Pablo Grillo estuvo durante mucho tiempo en el hospital debido a que recibió el impacto de una granada de gas lacrimógeno lanzada por las autoridades policíacas. Esto fue en marzo en plena marcha por los jubilados cuando el fotógrafo trabajaba del lado de los manifestantes.
En ese sentido, la Justicia federal llevará adelante hoy una pericia balística clave para esclarecer las circunstancias en las que el reportero gráfico resultó gravemente herido. El procedimiento fue dispuesto por la jueza María Servini y busca establecer con precisión la trayectoria del disparo que impactó en la cabeza de Pablo Grillo mientras cumplía con su labor periodística en la cobertura de la protesta.
De acuerdo con fuentes judiciales, la magistrada ordenó la medida luego de convocar para el próximo 2 de septiembre a declaración indagatoria al gendarme Héctor Guerrero, señalado como presunto autor del disparo por las imágenes de otros fotógrafos. El agente está imputado por haber accionado un cartucho de gas que, según la investigación, alcanzó de lleno la multitud en medio de los incidentes que se produjeron en las inmediaciones del Congreso.

Pablo Grillo fue dado de alta, pero sigue con su recuperación.
La pericia busca determinar la trayectoria exacta que tomó el proyectil y la velocidad que alcanzó durante su recorrido hasta impactar con la cabeza de Pablo Grillo. Esto será gracias a los especialistas que buscarán la reconstrucción balística para esclarecer si este incidente se trata de una acción negligente por parte del efectivo o si su tarea fue intencional.
La magistrada Servini solicitó que se precise la posición exacta en la que se encontraba el arma al momento de disparar el proyectil que impactó directamente sobre el fotógrafo que rápidamente se desplomó en el suelo. Ahí mismo fue asistido por los demás manifestantes que se acercaron y lo movieron de la conflictiva escena para llevarlo a resguardo.

Grillo estuvo desde el 12 de marzo al 3 de junio en el hospital.
Qué dijo el hermano de Pablo Grillo sobre la evolución de su salud
Pablo Grillo, más allá de su alta, sigue luchando por su recuperación, aunque su evolución es lenta y dolorosa. Su hermano Emiliano habló hace semanas y denunció la falta de apoyo del Gobierno, indicando que nunca recibieron un llamado oficial, mientras la familia enfrenta la transformación de Pablo, quien recién empieza a reaprender habilidades básicas.
El disparo que casi le cuesta la vida fue efectuado por un gendarme, quien ahora está imputado por intento de homicidio, tras falsedades oficiales sobre el incidente. A pesar de los avances en la rehabilitación de Pablo, la familia critica la falta de acción de las autoridades y exige justicia, mientras agradecen el apoyo social recibido.