La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito producía agua enriquecida en hidrógenos para las centrales nucleares de uranio natural que operan en Argentina. Fue desactivada en 2017 porque se consideraba que alcanzaba el recurso para abastecer a las dos centrales. Por tal motivo, sus empleados dejaron de cobrar sus salarios y fueron transferidos a dependencias del Estado provincial. Ahora, comenzaron a buscar nuevas alternativas para su reactivación.
Adriana Serquis, doctora en Física, investigadora del Conicet y presidenta de la CNEA, afirmó a Télam que en la PIAP se puede generar un subproducto de la generación de agua pesada (el amoníaco) para armar una planta de fertilizantes.

Adriana Serquis, investigadora del Conicet y presidenta de la CNEA. Fuente: (Télam)
"Por eso, estamos trabajando con YTEC (la empresa de tecnología creada en 2013 por YPF y Conicet) en la posible generación de hidrógeno y amoníaco para otros desarrollos tecnológicos", detalló.
Para la titular de CNEA, "perder la PIAP no sería una tragedia solo por la inversión que hizo el país para disponer de esta capacidad, sino porque significaría perder el conocimiento que Argentina acumuló a lo largo de una generación".
"La prioridad no negociable de CNEA es que la PIAP produzca agua pesada, pero, como tiene dos líneas de producción, estamos dialogando con las autoridades neuquinas sobre la posibilidad de producir fertilizantes", afirmó Serquis.

La PIAP a la vera del río Limay. Fuente: (Facebook)
La científica estimó que la planta tiene dos líneas de producción y detalló que, con que una sola trabaje, "es posible producir en cinco o seis años la cantidad de agua pesada que nuestras centrales van a demandar por el resto de su vida útil".
Serquis indicó que su reactivación “evitaría nuevas importaciones (se importaba agua pesada de Rumania) y resguardaría nuestra soberanía en todo el ciclo de la energía nuclear".

Trabajadores de la PIAP protestaron ante el cierre de la planta. Fuente: (Facebook)
"Es un recurso que ya tenemos y una tecnología que dominamos, desprendernos de ella o no aprovecharla es un sinsentido cuando la necesitamos para nuestras centrales y para planificar una central de diseño nacional en la que ya estamos trabajando. No reactivar la PIAP sería un crimen", finalizó Serquis.
Cómo funciona la planta
La planta de Arroyito aprovecha las aguas isotópicamente enriquecidas del río Limay para producir agua pesada, en la cual los átomos de hidrógeno tienen uno o dos neutrones más, según se genere deuterio o tritio, y es un elemento imprescindible en la operación de reactores nucleares que usan uranio natural como combustible, como las centrales de Embalse y Atucha I y II.