El juez de Garantías, Marco Lupica Cristo, impuso una condena de cuatro años de prisión efectiva a José Manuel Soto, quien cometió dos hechos de estafa y robo con armas, uno en Senillosa y el otro en Neuquén capital. La sentencia fue acordada entre la fiscalía y la defensa luego de que Soto admitió ser el culpable de los delitos.
El asistente Luciano Vidal lo acusó como coautor de los delitos de estafa en concurso real con robo con arma, cuya aptitud para el disparo no se puede tener por acreditada, y hurto simple. Además, le atribuyó el delito de estafa en carácter de autor. Debido a que Soto tiene antecedentes penales computables, porque tiene una condena por un caso de robo simple cometido en 2020, la pena acordada debía ser obligatoriamente de cumplimiento efectivo.

El asistente de la fiscalía de Robos y Hurtos, Luciano Vidal. Fuente (MPF).
El inquilino
El primer hecho por el que José Soto fue acusado por el asistente letrado Luciano Vidal ocurrió el 31 de mayo de 2024 en Senillosa. Ese día contactó por teléfono a una mujer que tenía un departamento en alquiler y simuló estar interesado en ocuparlo. A las nueve de la noche fue al lugar junto a otra persona, acordó quedarse por dos noches y manifestó que le pagaría mediante transferencia por Mercado Pago. Un rato más tarde, volvió a contactar a la mujer y le dijo que tenía problemas para transferir el dinero, por lo que pagaría en efectivo al otro día.
Pero el 1 de junio y ante la falta del pago, la dueña de la vivienda contactó a Soto que le volvió a manifestar que le pagaría más tarde en efectivo. Finalmente, la víctima fue al departamento y descubrió que Soto y su acompañante se habían retirado sustrayendo distintos elementos que cargaron en un Peugeot 307 cerca de las 2 de la mañana. El hecho quedó filmado por cámaras de seguridad de la vivienda.
Un caso calcado
El segundo hecho del que Soto se hizo cargo sucedió el 4 de junio de 2024, cerca de las cuatro de la tarde, en la ciudad de Neuquén. Al igual que en el caso anterior, Soto contactó telefónicamente a una mujer que tenía un departamento para alquilar. Luego llegó al lugar en compañía de otra persona y manifestó que ambos permanecerían dos noches. Acordaron un monto de alquiler y Soto manifestó que le pagaría mediante transferencia por Mercado Pago. Más tarde le envió una captura de pantalla de la aplicación donde la transferencia aparecía como demorada. Luego de ello, el acusado le mandó un audio manifestándole que pagaría en efectivo.
Finalmente, ante las excusas y falta de pago, la mujer fue hasta el departamento y se encontró con Soto y la otra persona que estaban llevándose un televisor y un microondas. Al ver a la mujer, Soto extrajo un arma de fuego, amenazó a la mujer y escapó junto a su cómplice con los elementos.