El hombre que en mayo del año pasado secuestró, amenazó y le disparó a quien acusaba de haberle robado el auto que previamente le había vendido, reconoció su culpabilidad y fue condenado durante un juicio abreviado.
La fiscal Lucrecia Sola y la asistente Agustina Bouyer presentaron ante el juez Cristian Piana un acuerdo mediante el cual José Ignacio Sepúlveda reconoció haber irrumpido en la casa de una persona, agredirla a golpes y, bajo amenazas, llevarla a la meseta y abandonarla a su suerte.

Fiscal Lucrecia Sola y asistente Agustina Bouyer. Fuente (MPF).
Los hechos por los que Sepúlveda se hizo cargo ocurrieron el 7 de mayo de 2024, poco antes de la medianoche. Sepúlveda fue hacia la casa de la víctima en el barrio Cuenca XV de Neuquén junto a otras personas que no fueron identificadas. Patearon la puerta, se metieron en la vivienda y sacaron armas de fuego. En esas circunstancias, el imputado le recriminó a la víctima el robo de un auto que previamente le había vendido. Después obligó al joven a subir a una camioneta: lo sentaron en el asiento trasero, en el medio, con una persona a cada costado. Le apuntaron con las armas, lo golpearon y lo obligaron a mirar hacia abajo. En la zona de la Autovía Norte, a unos 4 kilómetros de su casa, lo hicieron bajar, lo amenazaron con dispararle si el auto no aparecía y se fueron.
Al día siguiente, Sepúlveda fue nuevamente hacia la casa de la víctima, otra vez junto a otras personas que aún no están identificadas, y volvieron a atacarlo a golpes. El joven logró escapar, corrió para resguardarse, pero mientras lo hacía le dispararon al menos en cinco ocasiones, sin que ningún proyectil lo impactara.

Comisaría 18 del barrio Gran Neuquén. Fuente (X).
Por estos hechos, Sola y Bouyer le atribuyeron al acusado los delitos de privación ilegal de la libertad (secuestro), agravada por haber sido cometida con violencia y amenazas en concurso real con abuso de arma, ambos en carácter de coautor.
La fiscalía solicitó que se extienda por seis meses la prisión domiciliaria que el acusado se encuentra cumpliendo. Fundó el pedido en la existencia de riesgo de fuga o no sometimiento al proceso y peligro de entorpecimiento de la investigación, ya que restan testimonios por producirse en el juicio de cesura. La defensa no se opuso.