A mediados del siglo XIX, José María Paichil supo batallar junto a Calfucurá y Namuncurá en defensa de su pueblo y su territorio. Luego de las campañas militares de 1873 y 1875, Paichil buscó refugio en la cordillera y allí reorganizó a su gente. En 1882, en las costas del Chimehuin, él y los demás mapuches fueron derrotados por tres brigadas del ejército argentino. Después de ese combate, en el que murieron o fueron apresados muchos de sus hermanos, Paichil y su familia marcharon hacia el Sur, hasta las costas del Correntoso.
Ignacio Antriao, por su parte, también enfrentó a las fuerzas militares enviadas desde Buenos Aires y debió huir junto a su familia. En esas circunstancias se reunió con Paichil y su gente, y, hacia 1880, ambas familias se establecieron entre las costas del Correntoso y el Nahuel Huapi. Por su conocimiento del territorio, Antriao y Paichil fueron conchabados como baquianos al servicio de la Comisión de Límites encabezada por Francisco Pascasio Moreno.

Familia Antriao en la costa del Nahuel Huapi hacia 1950. Fuente: (Museo Histórico Regional de Villa La Angostura)
Como parte del trabajo de aquella Comisión, en el mapa presentado ante el laudo arbitral británico en 1902 se señala: "Casa Paichil con varias construcciones, entre casas y galpones además de corrales. Estas construcciones no se pudieron hacer de un día para el otro, sino que manifiestan que la presencia de los Paichil Antriao en Correntoso databa de varios años atrás". Estamos hablando, entonces, de un documento presentado por el Estado nacional argentino nada menos que para establecer los límites con Chile. Y allí se hace expresa mención a la presencia de los mapuches en el territorio.
Así lo ratifica Tino Nahuel, werkén del lof Paichil Antriao y representante ante el Consejo de Participación Indígena: “Nuestras familias estuvieron acá desde mucho antes de la conformación del Estado Argentino. Tanto es así que en 1897 el comité de límites y fronteras comandado por el Perito Moreno convoca a José María Pichil como botero e Ignacio Antriao como baqueano porque nadie conocía este territorio como ellos. Por esa tarea recibieron, en reconocimiento del Estado Argentino, las 625 hectáreas del Lote Pastoril número 9. Allí se empieza a desarrollar la vida de nuestra comunidad que lentamente va creciendo, subsistiendo como pescadores y crianceros”.

Tino Nahuel, werkén de la comunidad. Fuente: (Lof Paichil Antriao)
Efectivamente, el Estado nacional, en reconocimiento por su labor al servicio del Perito Moreno, reconoció a los Paichil Antriao como pobladores en las costas del Nahuel Huapi y el Correntoso. En un documento público, les otorgó el Lote 9 de la Colonia Agro Pastoril Nahuel Huapi. En 1902, la División de Tierras y Colonias del Ministerio de Agricultura redacta un boleto de posesión que lleva el número N°118/36. El boleto establece la concesión del Lote 9 a Ignacio Antriao y José María Paichil, y establece los siguientes límites: al Norte “el Lago Correntoso”, al Este “el Lote Once”, al Oeste “El Lago Nahuel Huapi” y al Sur “Tierra Reservada”. A los largo de los años y conforme ha avanzado la presión inmobiliaria en el Sur del Neuquén, el documento estatal, inexplicablemente, ha sido pasado por alto por funcionarios de públicos nacionales, provinciales y municipales.
Al respecto, señala Tino Nahuel: “A partir de la creación de la comisión de fomento de Villa La Angostura, que luego pasó a ser municipio, existe una estrategia para reducir nuestro territorio. Así, las tierras de nuestra comunidad, las tierras del lote 9 se fueron parcelando. Todo esto se agudizó con la llegada del asfalto. Antes para transitar era todo huellas, huellas que realizaron los pobladores antiguos, las familias Paichil Antriao, comunicando inclusive con Gulumapu, con Chile. Con la llegada del asfalto empieza a llegar mucha gente de afuera. De ser un paraje que no conocía nadie pasó a ser un destino turístico de primer nivel. Eso desata una avanzada inmobiliaria y hoy Villa La Angostura tiene una población de 22.000 personas. Parte de esa población está instalada sobre el Lote Pastoril 9, siendo que tenemos un documento que nos da derecho, ya desde 1902, durante la presidencia de Julio Argentino Roca”.

Comunidad Paichil Antriao. Fuente: (Facebook)
Loa atropellos contra los Paichil Antriao son innumerables. Así lo cuenta Tino Nahuel: “Ha sido tan grande el despojo, que de las 625 hectáreas de Paichi Antriao, hoy solamente quedan 125. De un día para el otro empezó a haber “nuevos dueños” de lotes en nuestra comunidad, en territorio mapuche. Ese es el origen del conflicto que hoy enfrentamos. Eso nos forzó a poner en resguardo al territorio para que no sigan avanzando. De todo ese negociado inmobiliario surgen los conflictos con Ginóbili, Salamida, Fischer (que es norteamericano), Bianchedi, Cabella, Converti, Bianchini, Berardi, con la hostería La Posada, el municipio de Villa la Angostura y Vialidad Nacional. Pero de todo el negociado fueron parte la Dirección de Tierras, Catastro, el Juzgado de Paz, los escribanos e intendentes de entonces, plena dictadura militar. A todo eso hay que sumarle el silencio y el engaño. Una y otra vez a nuestros mayores les prometían cosas, puras mentiras, para quedarse con nuestro territorio”.
La comunidad Paichil Antriao está conformada por 72 familias, que suman unas 187 personas. De ese total, cerca de 70 son niñas, niños y adolescentes, y hay alrededor de 20 adultos mayores. Lorenzo Loncón, werkén de la comunidad, nos brinda algunos detalles sobre ella: “Dentro de nuestro territorio funciona la escuelita, la llamamos así, que es lugar de reunión, donde se enseña el idioma mapuche y la artesanía en cerámica. Tenemos también un espacio de salud al que llegan los agentes sanitarios de la provincia, toman talla y peso de nuestros niños y atienden a las personas ancianas de la comunidad. Al sistema de salud provincial le sumamos el conocimiento de nuestros ancestros, la medicina mapuche, que tiene en cuenta también al ambiente. Nuestro machi es Víctor Canillán, él también atiende en ese espacio. Hablamos entonces de una sala de salud intercultural abierta también a los no mapuches”.

Conflicto territorial. Fuente: (Lof Paichil Antriao)
“El Lote 9 abarca casi desde el puerto de Villa La Angostura, donde está Parques Nacionales, el ACA, parte de la terminal nueva y parte del arroyo Piedritas. Nosotros demandamos el arroyo Piedritas, hasta la cuenca de agua, y hacia abajo hasta el arroyo Pichunko, límite natural con el Lof Quintupuray”, explica Lorenzo Loncón, werkén de la comunidad.
En las últimas décadas, el cerco inmobiliario sobre la comunidad mapuche ha sumado más y más presión sobre el territorio. “Por tercera generación, soportamos una injusticia muy grande. Nos tratan de usurpadores de nuestro propio territorio. Un caso muy similar al de Villa Pehuenia, donde nunca se les consultó a los mapuches si querían ser un municipio. Y a pesar de que el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén avaló la creación de ese municipio, la Corte Suprema de la Nación declaró que esa decisión fue contraria a derecho. Nosotros vivimos la misma historia: una supuesta comisión de fomento se fue comiendo todas las tierras de la comunidad”, afirma Lorenzo Loncón.

Doña Carmen Rail, Lomas del Correntoso, hacia 1930. Fuente: (Lof Paichil Antriao)
Una comunidad judicializada
Los Paichil Antriao son pocos, pero decididos. Su determinación y claridad impresionan. Transcribo parte del diálogo con Tino Nahuel: “Injusticia sobre injusticia, así se ha sido siempre y así llegamos al conflicto con el poder judicial, no con la Justicia, que son cosas distintas. Porque todo ha sido de una manera muy injusta, muy desigual, porque no hubo a quien recurrir para frenar el avance sobre nuestro territorio. Eso nos llevó, como único camino, a defender, a poner en resguardo, nuestro territorio. Las nuevas generaciones de Paichil Antriao recurrimos ya a la defensa del territorio, a impedir que se siga con los loteos, y ahí fue que empezaron las causas judiciales contra nosotros, por defender lo nuestro. Y ese campo, el del poder judicial, el de los abogados, no es lo nuestro, nos es completamente desconocido. Por ese camino llegamos a terminar enfrentados con los privados, mientras los verdaderos responsables se lavaban, y se lavan, las manos. Para que se entienda: hablo del Estado Provincial”.
“Así llegamos a enfrentarnos a las máquinas que entraron en nuestra comunidad para derribar nuestros bosques para abrir caminos para Ginóbili. Y los medios de comunicación lo presentan a él como víctima. Nosotros lo que hicimos fue poner a nuestro territorio en resguardo para que no sea ocupado por terceros. Por eso nos iniciaron una causa en 2018, acusando de usurpadores a 7 integrantes de la comunidad. Bueno, días atrás fueron sobreseídos, pero todos estos años, desde el 2018, nuestros peñi estuvieron en la mira del poder judicial por evitar que las máquinas siguieran avanzando”.

Acceso al camping del Correntoso. Fuente: (Facebook)
“Ahora ese mismo poder judicial dispone la “devolución” del camping del Correntoso, siendo que está dentro del Lote Pastoril número 9. De modo que también el municipio pretende arrebatarnos territorio quedándose con ese lote que es nuestro. Es una situación que no se termina nunca, si no es Ginóbiloi es otro particular o directamente el municipio. Pero nosotros no vamos a ceder, nunca. La única solución posible es política, que el gobierno de la provincia de Neuquén deje de mirar para otro lado. La Ley 26.160 de ordenamiento territorial completó en 2022 un trabajo técnico catastral. Esa carpeta está hoy en manos del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Desde hace más de dos años estamos esperando que su presidente, Claudio Avruj, se digne a firmar esa carpeta y entregarla. Allí está toda la información necesaria para incorporar en los expedientes judiciales. Todo esto ante la complicidad del Superior Tribunal de Justicia de Neuquén. Por eso decimos que ya no queremos más juicios, no queremos más procesados, no queremos más causas. Queremos que esto se resuelva políticamente y quien tiene esa responsabilidad es el gobierno de la provincia de Neuquén”.
El Lof Paicil Antriao está ubicado a 8 km de Villa la Angostura y a 485 km de Neuquén Capital. Desde Villa La Angostura se puede llegar al camping del Correntoso en un servicio de transporte público con varias frecuencias en el día. El área está cubierta por un espeso bosque resguardado por la comunidad. Además de una vista privilegiada al lago y una hermosa playa de arena, ofrece servicios de acampe, fogones, baños, duchas con agua caliente, proveeduría y elaboración de comidas. Asimismo, desde el camping se llega a un bosque de arrayanes, a la cascada Inakayal, al mirador Belvedere y al río Correntoso, uno de los ríos más cortos del mundo, que conecta el lago Nahuel Huapi y el lago Correntoso.

Ceremonia a orillas del Correntoso. Fuente: (Lof Paichil Antriao)
Un feudo a orillas del Nahuel Huapi
“En toda la provincia se ve el Canal 7, que tiene un buen noticiario en el que se informa de la situación de los mapuches. Pero acá, en Villa La Angostura, es como un feudo, hay un solo canal de televisión donde los mapuches somos siempre los malos. No importa qué gobierno nacional o provincial o municipal esté de turno, los Paichil Antriao siempre somos discriminados por defender nuestro territorio. Nuestra comunidad es la criminalizada en la provincia del Neuquén”, concluye Loncón.
Si el tahiel mapuche es un canto al país, lo que hoy se escucha es un sonoro Ya basta.