El gobierno provincial no deja pasar un día sin neuquinizarnos a voluntad, tanto, que ya duele. Ahora acusan a nuestra vice, la muy mentada Gloria Argentina, de, allá lejos y hace tiempo, contratar en su Plottier natal a una empresa trucha. Evidentemente, se trata de un caso de pesca con mosca... actividad que, como es de público conocimiento, resulta el deporte favorito de la familia Ruiz. Llama la atención entonces cómo se le pudo escapar tal asunto al Rolo. Quién más quién menos todos sabían cómo cocinaba el estofado nuestra líder. Entonces, si el gobernador es así de sagaz para elegir a su compañera de fórmula, ¿Qué otras decisiones habrá tomado o tomará con similar química?
Dueña de un temple de acero, con apenas un cuatro de copas la vice grita retruco y exige la renuncia de Figueroa y el llamado a elecciones dentro de 60 días. En respaldo de la propuesta de Gloria Ruiz se espera que en las próximas horas una multitud se congregue en el asiento de atrás de un Fiat 600. Por razones de agenda, no podré participar del cónclave, pero, como asesor de imagen de nuestra heroína, seguiré bregando por demostrar su hombría de bien. ¿Cuál es el problema con que haya adjudicado obras millonarias a una empresa fantasma? ¿Acaso no tenemos derecho a la fantasía? Con mucho menos Walt Disney forjó un imperio. Ya puedo ver, entonces, en un futuro no muy lejano, los vuelos chárter arribando desde los cinco continentes a nuestra provincia, los cruceros de lujo remontando el Limay, peregrinos de todas las etnias llegando hasta aquí, hasta la tierra prometida, donde la Gloria Argentina genera trabajo de la nada, sin maquinarias, herramientas o laburantes. Magia pura.

Cristian Ritondo, jefe de bancada del PRO, con un negocio entre manos.
Fuente: (INTERPOL)
Otra que Vaca Muerta, la vaca de nuestra vice es sumamente viva. “Combata el hambre y pobreza: mórfese un pobre” es su grito de batalla y, gracias a dios, no está sola en su propósito: otros héroes, como Edgardo Kueider o Su Santidad Cristian Ritondo, han hecho también de la imaginación un estilo de vida. Al igual que Gloria Argentina, estos pro-hombres no piensan solamente en ellos: Mr. Ed viaja con su abnegada secretaria y el bueno de Cristian invierte junto a su amantísima esposa. Por cierto: tome nota el clan Sapag y de tanto en tanto pongan algo a nombre de otro. Yo me ofrezco si no consiguen a nadie más. Y, ya que estamos, tírenle un huesito a Nadia Márquez, criaturita libertaria, quien si no te las hace pagar en esta vida, es en la que viene.
Sin embargo, si hay otra vida después, yo quiero que sea igual a esta. Es más, quiero que sea acá, en Neuquenlandia, territorio milagroso: ¿Dónde más tenés la segunda reserva mundial de combustibles no convencionales y 40% de pobres? ¿En qué otro lugar vas a encontrar inmensos territorios deshabitados y, a la par, decenas de miles de familia sin siquiera un terrenito? ¿En cuál galaxia hallará usted gente más familiera que los susodichos Sapag, los Parrili, los Bertoldi, los Rioseco y otros tantos apellidos de la política? Por eso lo de Gloria Ruiz y su hermanísimo Pablito, lejos de castigarse, debería premiarse. Sin detenerse en mezquinas nimiedades éticas ni paparruchadas de cagatintas, nuestros próceres acumulan y avanzan rápidos y furiosos.

Team Otarola, rápidos pa' los negocios.
Fuente: (Scotland Yard)
Hablando de gente ligera, el benemérito Franco Maximiliano Otarola, piloto de carreras y titular de la empresa FMO, a toda velocidad, recibió nada menos que 72 millones de mangos por obras civiles que nunca ejecutó. Los dinerillos entregados por las generosas manos de Gloria Argentina Ruiz fueron aportados, claro está, por los más que lerdos contribuyentes de Plottier. Porque la culpa no es del chanco, o chancha, o chanche, si no de quien le da de comer. Don Pablo Vignaroli, fiscal jefe de delitos económicos, asegura que la empresa FMO es “una usina de facturas apócrifas”. O sea, energías no convencionales, y encima no contaminantes: Otarola, Ruiz y compañía jamás se ensuciaron las manos pues las obras ni siquiera se iniciaron.
Sí, sí, damas y caballeros, un trabajo verdaderamente virtual. Sin embargo, como siempre, la máquina de impedir le mete palos en la rueda a los mejores, a los emprendedores, a los que todos los días se afanan (no, mejor usemos otros verbo), a los que todos los días se esmeran por inventar algo nuevo, algo único, algo sorprendente. Gente así lleva una pesadísima mochila sobre sus hombros. Dos por tres llena de dólares, quizás, pero eso no es asunto nuestro. Ahora que, finalmente, la imaginación al poder es un hecho, no vayamos a escupirle el asado.