Se vienen las fiestas y en casa de Gloria se nota. Mucho más ahora que no tiene dieta. El favorazo que le hicieron los de la Legislatura no tiene nombre. Ahora la mártir de Plottier va poder entrarle a los bombones sin asco. Algún gusto se tiene que dar, la pobre, y en estos tiempos amargos, ¿qué mejor que algo dulce? Pero no todo son rosas: el problema es encontrar algún negocio abierto. Todas las puertas se le cierran. Por un cierto efecto mancha venenosa que no alcanzo a comprender ya nadie quiere venderle nada a los Ruiz. Menos que menos con tarjeta, ni hablar de fiado. Se dio vuelta la taba y cayó culo. Y no muy agraciado.
Le han dado el tiro de gracia al sistema democrático y han reemplazado a una Gloria Argentina por una Reina. De aquí a la monarquía hay nada más que un paso. Me extraña que no se haya percatado de esto el legislador Alberto Bruno, veterano de Malvinas y de renombrada habilidad moral. Un prócer al que cualquier colectivo lo deja bien, capaz de gambetear toda una legislación en una baldosa. Por esas vueltas amnésicas de la vida, hoy él decide lo que es ético y lo que no. Y hablando de vueltas, qué fantástica pirueta la de Lorena Parrilli. Mientras su papi impulsó la destitución de Kueider, a ella no le dio el estómago para entrarle a nuestra Gloria.

Con esta caripela, Bermudez habla de transparencia. Fuente: (X)
Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se corrompe
El bloque de izquierda, como ya es costumbre, apostó por una postura fefifo, ni fu ni fa, ni por sí ni por no. No abandonaron el recinto como los kirchneristas, pero tampoco votaron, como los otros 30. El día que se reconozca la creatividad parlamentaria ya sabemos quiénes se llevan el primer premio. Aunque, ojo, cabe destacar también la originalidad del mote de “enamorada de los atajos” que le chantaron a la exvice. Se supone que la Navidad es tiempo de amor, incluso por los atajos, pero no, le enchufaron un voleo a Gloria y ahora me quedé sin el currito de asesor de imagen. Culpa de Don Marcelo Bermúdez, diputado del PRO, quien le endilgó a nuestra santa poco apego a las normas y una decidida opacidad en el manejo de bienes. Dicen que Su Santidad, Cristian Ritondo, jefe del bloque de diputados nacionales del PRO, se sonrojó de vergüenza (ajena).
De todos modos, me acerqué a verla a Gloria. Los buenos amigos se ven en las malas. La encontré contenta, por no decir radiante. El abogado le dijo que podía ir a Ezeiza y ella enseguida empezó a armar el bolsito pa’ salir rajando. Pero era que podía ir al penal de mujeres de Ezeiza y ahí el encanto se rompió. Pero, pensándolo bien, con los calores que se vienen no es tan malo, finalmente, pasar unas vacaciones a la sombra. Incluso, con un poco de suerte, le podría tocar en la U16, acá en Neuquén. La unidad de detención está medio vacía, tiene 23 plazas y apenas 10 están ocupadas, así que hay lugar para nuestra Gloria y otras amigas. Si bien se mira, se trata de algo así como un estático crucero all inclusive con unos 40 efectivos del servicio penitenciario federal (hombres y mujeres) para amenizar las horas a bordo.

Sala de visitas de la U16. Fuente: (Orange Is the New Black)
4x4=U16
Cuando le conté los detalles a nuestra chica de la 4x4, se puso chocha y quiso avisarle a sus compinches. Pero resulta que le secuestraron el teléfono… Imagino lo contento que debe de estar Rolo con la perspectiva de que se analicen todas las comunicaciones que se hicieron con ese aparatito. Si es que el que secuestraron es el aparatito que corresponde. En todo caso, más de cuatro están rogando por estas horas que el peritaje lo realicen los mismos expertos que fracasaron con todo éxito en el caso de Sabag Montiel. Sea como sea, que se sepa: frente a esta carnicería Gloria Argentina no está sola. Ayer mismo recibió el respaldo de Julio de Vido, Ricardo Jaime, el primo Ángelo Calcaterra, el Pata Medina, Su Eminencia Reverendísima Ariel Lijo y otros inmolados en el altar del escándalo.
No obstante, conforme pasaban las horas, el rostro de la, hasta ayer, vicegobernadora de Neuquén se fue trastocando. Su ceño se frunció, lo mismo que su tercer ojo. Su respiración se hizo agitada. Con un hilo de voz pidió una cuchilla afilada y luego se encerró en la sala. Los minutos se hicieron eternos. Escuché un horrible quejido y de una patada eché abajo la puerta. A dios gracias, la cuchilla no era pal harakiri. A carrillos llenos, Gloria le entraba a un pernil que era un encanto. Respiré aliviado: la adalid desprolija, damas y caballeros, no se ha rendido y va por más. Todavía tiene hambre, y no sólo de Gloria. Gracias gobernador Figueroa por habernos regalado semejante mujer. No esperábamos menos de usted.