El pasado sábado, representantes comerciales agrupados en la Federación de Entidades Neuquinas se reunieron en Junín de los Andes para abordar un tema que genera preocupación y malestar en el sector: el impuesto a los combustibles. Durante el encuentro, los comerciantes firmaron un documento en el que expresaron su oposición al impuesto, calificándolo de inconstitucional y perjudicial para las pymes y la comunidad en general.
Esta posición se suma a la tomada por la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA) que reiteraron el rechazo a la tasa vial que anunciaron los municipios de la región y también consideraron “una medida inconstitucional”

El comunicado de las entidades empresarias. Fuente: (Facebook)
El presidente de la Cámara de Comercio de Plottier, Fernando Zurita, fue uno de los voceros destacados en la reunión. En declaraciones a LU5, explicó que el rechazo al impuesto se fundamenta en el temor de que este gravamen genere aumentos en los precios finales de los productos, lo que afectaría tanto a las empresas como a los consumidores.
Zurita señaló que el impuesto a los combustibles no solo impactaría en el transporte y la logística de las empresas, sino que también podría trasladarse al consumidor final a través de un aumento en los precios. Además, expresó su preocupación por la posibilidad de que el turista termine pagando este impuesto, lo cual consideran como algo injusto.

Rechazo a la tasa que se busca imponer al combustible. Fuente: (Facebook)
El referente de los comerciantes también criticó la falta de alternativas de transporte público efectivas en algunas zonas, lo que agrava la situación para los comerciantes y los consumidores. Según Zurita, el aumento de precios y la carga impositiva terminan recayendo en el contribuyente y las pequeñas y medianas empresas, afectando su capacidad competitiva y su capacidad para generar empleo.
Por último, destacó la importancia del sector privado como generador de empleo genuino y expresó su preocupación por la situación económica actual, donde los subsidios se ven opacados por aumentos en los precios de productos básicos como la leche y el pan.