Representadas por el abogado Mariano Pedrero, cuatro mujeres, dirigentes de organizaciones sociales, se presentaron este jueves en la Fiscalía para que se investiguen presuntos abusos policiales cometidos por integrantes de la fuerza durante los 14 allanamientos a organizaciones sociales y casas particulares, concretados el 12 de julio pasado. En todos los casos, hicieron referencia mal trato y ausencia de lectura de las órdenes de allanamientos firmadas por el fiscal Pablo Vignaroli.
El 12 de julio, desde las siete y media de la mañana, efectivos de Delitos Económicos y la dirección Seguridad cumplimentaron 14 allanamientos simultáneos por la investigación fiscal de presunto desvío de fondos estatales por parte del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Barrios de Pie y la cooperativa Viento Sur. La denuncia ingresó en la Fiscalía designación de Casos y fue presentada por Ana María Montoya, Vanina Rumino, Sonia Barros y Lilian Larrozza.

Uno de los allanamientos del 12 de julio en Neuquén. Fuente (Facebook)
Minuto Neuquén tuvo acceso al escrito de diez páginas elaborado por los abogados Mariano Pedrero y Marcos Pastorutti, en el que señalaron que el fin de la presentación es para que se investigue “la probable comisión de delitos de acción pública”, es decir abusos policiales.
En los cuatro casos los efectivos policiales se presentaron a las siete y media de la mañana en los domicilios particulares de las dirigentes.
Todos los hechos responden a un procedimiento conjunto, tienen un proceder similar, muy hostil e intimidatorio no solo para las víctimas (todas mujeres) sino también para sus familias e hijos, incumpliendo obligaciones legales y procediendo a detenciones ilegales e innecesarias de mujeres que estaban perfectamente identificadas. Se invocaron órdenes de la fiscalía para este proceder por parte del personal policial. Noñs llevaron detenidas esposadas a muchas mujeres en un mismo procedimiento con la clara intención de producir un impacto mediático y hacernos ver como delincuentes, destacaron los abogados.

Las dirigentes fueron esposadas y llevadas detenidas a la comisaría primera. Fuente (X)
Las cuatro mujeres denunciantes, resaltaron que en ninguno de los casos los uniformados procedieron a leerles las órdenes de allanamiento, por lo que señalaron ignorar los motivos de los mismos como también qué elementos buscaban los uniformados.
También cuestionaron que en los allanamientos los policías ejercieron presiones e intimidaciones hacia los grupos familiares, en especial hacia los hijos menores de edad.
Montoya denunció: “A mí no me dejaban moverme; todo el tiempo quisieron esposarme y cuando empecé a decir que me quería quedar para el allanamiento, ahí empezaron a decir “hay que esposarla, hay que esposarla” y yo le digo que no era necesario esposarme porque yo había vuelto a mi casa voluntariamente y que no era ninguna delincuente, que iba a trabajar a obras. Igual me dijeron que sí porque el fiscal (Vignaroli) había decidido que fuera así, que nos tenían que esposar para llevar. Así que me esposaron, no me dejaron estar en el allanamiento”.

Tras varias horas de detención, fueron liberadas. Fuente (Cecilia Maletti)
Las cuatro mujeres coincidieron en que luego que les secuestraron teléfonos y otros dispositivos electrónicos, fueron llevadas detenidas a la comisaría primera donde permanecieron varias horas hasta que se dispuso la liberación.
Los abogados solicitaron que se incorpore al expediente, copia de las órdenes de allanamiento y las actas de allanamiento con los elementos secuestrados, y que la jefatura de Policía informe la nómina del personal policial que estuvo afectado a los allanamientos, señalados como protagonistas de abusos policiales..