El posible autor de la salvaje agresión a un hombre de 73 años de Centenario para robarle fue imputado este viernes por la Justicia, que le dictó dos meses de prisión preventiva por tratarse de una persona con antecedentes penales. “Dame la plata o te corto un dedo” y “si me denunciás, te mato”, fueron las amenazas que el imputado le profirió a su víctima indefensa, a quien le provocó un corte en el cuello y le tiró alcohol en los ojos.
La asistente de la fiscalía, Lorena Juárez, acusó a A.F.P. y a una mujer, Y.A.V., por el hecho ocurrido el 1 de enero poco después de las seis y media de la tarde en un complejo de departamentos en construcción en el barrio Vista Hermosa de Centenario.

Lorena Juárez, asistente de la fiscalía. Fuente: (MPF)
Según relató Juárez, la mujer conocía al dueño de casa, un hombre de 73 años que vive solo, dado que había trabajado allí. Fue por esa razón que la víctima les abrió la puerta y les permitió ingresar. Pero una vez en el interior, A.F.P. le exigió dinero y, mientras le exhibía un cuchillo, lo amenazaba: “dame la plata o te corto un dedo” y “si me denunciás te mato” fueron las dos frases que recordó la víctima al momento de prestar declaración.
Luego de obtener 3.300 pesos, A.F.P no se detuvo en su actitud salvaje. Lo ató de pies y manos, lo golpeó y le vació una botella de alcohol en la cabeza, provocándole una lesión ocular. “Aprovechando el estado total de indefensión de la víctima, A.F.P. y Y.A.V. comenzaron a revolver toda la casa y se apoderaron de mercadería, carne, un televisor de 32 pulgadas, electrodomésticos varios, un manojo de llaves pertenecientes a otros departamentos y una motocicleta que pusieron en marcha”, precisó Juárez respecto del momento previo a la llegada de la policía, que los detuvo cuando intentaban escapar.

La mujer detenida, a un costado del patrullero. Fuente: (Centenario Digital)
En la audiencia, Juárez explicó que si bien el médico forense del Poder Judicial aún no pudo constatar el grado de las lesiones, la víctima fue atendida en el hospital de Centenario, donde se diagnosticó una “conjuntivitis irritativa, queratitis y úlceras en las córneas de ambos ojos”, además de una herida cortante en el cuello y marcas de cuerdas en manos y muñecas.
La asistente letrada encuadró el accionar de las dos personas en el delito de robo agravado por el uso de arma blanca y por el carácter de las lesiones graves sufridas por la víctima, en carácter de coautores.

El hombre fue encontrado por la Policía maniatado. Fuente: (Centenario Digital)
Tras escuchar a las partes, el juez de garantías Juan Manuel Kees tuvo por formulados los cargos por el robo agravado por el uso de arma blanca, pero no por el carácter de las lesiones. Sostuvo que cuando puedan ser evaluadas por el perito oficial, los cargos podrán reformularse. También consideró que el delito atribuido fue en grado de tentativa.
Respecto de la medida de coerción, Juárez solicitó prisión preventiva para ambos por un plazo de 4 meses. Sin embargo, al modificarse la calificación, el mínimo posible de pena quedó en 2 años y 6 meses de prisión que, en el caso de la mujer, podrían ser de ejecución condicional. El juez consideró que esa situación impide aplicar prisión preventiva y dispuso una prohibición de contacto y acercamiento a 300 metros de la víctima.

Sus pies estaban atados con el cable de una plancha. Fuente: (Centenario Digital)
Prisión preventiva al varón
Distinta fue la resolución respecto de A.F.P., que al tener una condena previa, cualquier pena de prisión será de ejecución efectiva. Juárez argumentó entonces que, con el imputado en libertad, “existe un riesgo claro para la víctima de 73 años de edad, que se encuentra sola y sin asistencia”. “Entiendo que la medida más adecuada es la prisión preventiva”, señaló la representante de la fiscalía, que destacó la “violencia extrema desplegada por A.F.P.”.
Frente al pedido, el magistrado remarcó que “no hay posibilidad de pena condicional” y evaluó que “hay una situación de grave riesgo a la integridad de la víctima”. Coincidió con Juárez en que de la descripción de lo ocurrido “surge un despliegue de violencia absolutamente innecesario”. “Haberle vertido un líquido inflamable en la cabeza, no solo es riesgoso, sino que es una situación que genera terror”, destacó Kees y ordenó la prisión preventiva del acusado por 2 meses, el mismo plazo que fijó para el desarrollo de la investigación.