Planificar nuestras vacaciones suele requerir, no solo algo de tiempo, sino también el organizar algunas cuestiones vinculadas al sitio elegido para hospedarnos, las actividades a realizar y el presupuesto con el que contamos para disfrutar de esos días libres. Para muchos, el sur de nuestro país, y sitios magníficos como San Martín de los Andes, Villa la Angostura, Bariloche o Esquel, entre varios otros, están en el top de su lista de sitios por visitar.
Si hablamos específicamente de Esquel, debemos destacar que es una ciudad de nuestro país sumamente elegida no solo durante el invierno, sino también en la temporada de verano.

Planificá unas mágicas vacaciones de verano en Esquel. Fuente: (Ser Argentino)
Por lo tanto, si estás planificando unas soñadas vacaciones en esta ciudad de la provincia de Chubut, existen varias propuestas que podés sumar a la lista de actividades que ya tenés pensado realizar, para completar así un viaje todo terreno.
Una sencilla pero espléndida opción para conocer en profundidad Esquel, implica la práctica del senderismo, la cual te permitirá explorar la zona céntrica y otros paisajes destacados a su alrededor, tal y como son el Cerro “La Cruz”, la Laguna Willmanco o el Cerro 21, solo por mencionar algunos sitios.

Podés practicar senderismo para explorar y disfrutar de todos estos rincones. Fuente: (Patagonia Andina)
Realizar otra actividad como el canopy es una fabulosa opción para disfrutar en profundidad de los mejores paisajes que este lugar de nuestra Patagonia ofrece, con vistas inmejorables. Esta propuesta puede llevarse a cabo en Pueblo Alto Lodge. Los fanáticos del turismo aventura pueden combinar esta actividad con otras como el mountain bike y también el trekking.

Los amantes del turismo aventura pueden aprovechar para realizar canopy. Fuente: (Trevelin)
También se destaca la posibilidad de disfrutar del avistaje de aves en sitios como la Reserva Natural Urbana Laguna “La Zeta”, y que se encuentra tan solo a 4 kilómetros de Esquel. A esta alternativa se suman otras, como el avistaje, pero en el Río Chubut o el Parque Nacional Los Alerces, disfrutando también a su paso los míticos paisajes que componen estos sitios.