Existen numerosos rincones de nuestro país que son perfectos para disfrutar de aventuras extremas o numerosos deportes junto a la naturaleza, ya sea el mar, la montaña u otro tipo de lugar, mientras que muchos otros nos permiten simplemente descansar, disfrutar el paisaje y conectar a pleno con el escenario que nos rodea. La Meseta de Somuncurá nos ofrece ambas posibilidades, y es un sitio que no podés dejar de visitar durante el próximo verano, ya sea en solitario o junto a la mejor compañía.
La Meseta de Somuncurá se encuentra ubicada al sur de la provincia de Río Negro, y es un rincón oculto de la Patagonia con un paisaje en el que la estepa y su inmensidad nos propone realizar diversas actividades por lo que, dependiendo del tiempo con el que cuentes, podés optar por disfrutarla durante una sola jornada o, por el contrario, extender tu travesía.

La Meseta de Somuncurá, un rincón oculto y fabuloso al sur de Río Negro. Fuente: (Río Negro)
En esta Área Natural Protegida te resultará posible descubrir numerosos escenarios que se conjugan para brindar a sus visitantes un panorama realmente impactante, en el que sus cañadones, lagunas, praderas y paredones se convierten en los protagonistas absolutos del lugar.

Dejate sorprender por este mágico escenario natural. Fuente: (El Rompehielos)
Además de deleitarte con sus maravillosos rincones, y la posibilidad de disfrutar de una vista privilegiada de la fauna marina presente en este rincón patagónico, también podrás practicar algunos deportes y actividades, entre las que se destacan safaris fotográficos, cabalgatas e incluso una aventura que implica escalar los cerros, los cuales cuentan con 2000 metros de altura.

En este lugar pueden llevarse a cabo variadas actividades. Fuente: (El Rompehielos)
Una cuestión no menor a tener en cuenta es la dificultad para acceder a la Meseta de Somuncurá, por lo que será necesario programar salidas con guías especializados para una experiencia completa e inolvidable. Para llegar a este rincón de la Patagonia, se debe tomar la Ruta Nacional N°23 y 3, las cuales bordean este mágico lugar.