La cariñan es una de las variedades más antiguas y lleva ese nombre porque algunos aducen que su origen fue en Cariñena, Aragón, España. Desde allí fue llevada a Italia, Francia, y llegó a América.
Aunque en nuestro país no es muy conocida, durante muchos años llegó a ser la uva tinta más plantada del mundo. En 1988, la cariñan fue la variedad más plantada en Francia hasta que fue reemplazada por otras más populares. En América, esta cepa encontró su mejor lugar en Chile.
La cariñan es una uva de brotación tardía. Suele ser de las últimas variedades de uva que se cosechan en la vendimia.

Como la uva madura tarde, los taninos no logran una total madurez por lo que brinda un cierto amargor y marcada acidez. Aunque se usa como uva de corte, suele acompañar otras cepas como Tempranillo y Garnacha.
La popularidad de la cariñan se debe entre otros puntos a la capacidad de producir grandes rendimientos en viñedos medianos.

En Chile hace 10 años, nació un grupo de viñateros de esta uva. Se da muy bien en la región chilena del Maule (a la altura del norte de Neuquén).

Allí se decidió plantar cariñan por ser zona de secano (no tiene riego y solamente se beneficia del agua de la lluvia) y esta cepa se da muy bien en estas condiciones.