Si Franco Colapinto debiera hacer un balance de lo que viene siendo su reaparición en la Fórmula 1, el mismo no sería del todo positivo. Más allá de que el objetivo base de terminar cada una de las carreras está cumplido, las sensaciones estuvieron lejos de llenarlo de satisfacción por diferentes motivos.
Naturalmente que Mónaco termina siendo el mejor fin de semana de los tres porque es cuando el piloto argentino más cerca de los puntos quedó. Por su parte, tanto en Imola como en Barcelona las malas clasificaciones le jugaron en contra. Mientras que en Italia generó un choque en la Q2, en España lo que falló fue el monoplaza. Independientemente de las cuestiones relacionadas a lo deportivo, podemos decir que a Franco Colapinto le faltó suerte, esa misma que espera tener cada vez que realiza sus cábalas previas a las competencia.

Volverá a correr la semana que viene en Cánada.
“Tengo varias rutinas. Como sudamericano tenemos muchas cosas que hacemos. Y trato de mantenerlo tal cual. Creo que me quedo corto”, reveló el nacido en Pilar durante una nota el jueves previo a participar del Gran Premio catalán. Como es común encontrar en deportistas de esta zona del mundo, deposita confianza en costumbres que no salen de lo común que puede verse habitualmente. “Me pongo primero las cosas de la derecha. Primero, el zapato derecho, el guante derecho, incluso la pierna derecha del traje”, agregó.
Siguiendo por esa línea, Franco Colapinto asume que el monoplaza también es parte de esas costumbres siempre teniendo en cuenta que hay dirección por donde hacerlas. “Saltando sobre el lado derecho del coche. Tocando el timbre (elemento del cinturón) antes de entrar al coche. Ese tipo de cosas”, comentó. Aunque está claro que nada de eso tiene influencia, sirve como una seguridad mental evidente.

El argentino no pudo mostrar su mejor versión en Alpine aún.
Las fallas están
Una de las imágenes que mejor reveló el presente de Alpine en la máxima es aquel en el que se lo vio a Franco Colapinto clavado en boxes sin poder salir durante la qualy de Barcelona. Había hecho lo suficiente para poder pasar el primer corte, pero debió abandonar. Aunque logró mejores resultados, Pierre Gasly no oculta las dificultades de la escudería.

La relación con Gasly es muy buena.
“En clasificación estamos bien, pero en carrera la diferencia es enorme”, manifestó el francés compañero del oriundo de Buenos Aires que viene de sumar puntos en España. Por otro lado, sobre la competitividad de la Fórmula 1, dijo: “En Montmeló hubo ocho autos en una décima. Es una locura. Cada detalle importa”.