El desarrollo energético ligado a Vaca Muerta sigue sumando capítulos en la Patagonia. El Gobierno de Río Negro confirmó que los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) que se instalen sobre la costa provincial deberán abonar un bono y tasas ambientales como compensación por el impacto de las operaciones y el uso de recursos naturales.
La medida, vinculada al avance de las obras que buscan transformar el gas de Vaca Muerta en combustible exportable, tomará como modelo el esquema aplicado al Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS). Ese precedente fijó aportes económicos de las empresas por la utilización del territorio, la infraestructura y los servicios ambientales de la provincia.

La medida tomará como modelo el esquema aplicado al Oleoducto Vaca Muerta Sur. Fuente: (X)
“El aporte que se aplicará a los proyectos de GNL será similar al que ya se estableció con el VMOS. No se trata de un tributo nuevo, sino de la aplicación de tasas ambientales y bonos de desarrollo que ya forman parte de nuestra legislación”, detalló el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck.
El nuevo sistema no implica la creación de impuestos adicionales. Funcionará a través de los instrumentos ya previstos en la legislación rionegrina, dentro del marco fiscal y ambiental vigente. En esencia, se trata de un mecanismo que reconoce el uso de recursos naturales y busca canalizar parte de los beneficios hacia las comunidades locales.

El Gobierno de Río Negro confirmó que los proyectos de GNL deberán abonar un bono y tasas ambientales. Fuente: (X)
El bono estará especialmente asociado al aprovechamiento del recurso hídrico que realizarán los buques licuefactores en Fuerte Argentino, la zona elegida para ubicar las terminales de licuefacción y exportación. Los fondos recaudados se destinarán a programas de monitoreo, control y preservación ambiental, además de planes de desarrollo para las localidades ribereñas.
La provincia ya había implementado un esquema similar con YPF y sus socios en el proyecto VMOS, donde se acordaron compensaciones ambientales y contribuciones económicas por las obras que conectan Allen con Punta Colorada. Ese antecedente sirvió de base para diseñar el nuevo marco de aportes destinado a los desarrollos de GNL.

Los fondos recaudados se destinarán a programas de monitoreo, control y preservación ambiental. Fuente: (X)
El consorcio Southern Energy, integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, encabeza el proyecto. La iniciativa prevé instalar dos buques de licuefacción frente a la costa rionegrina, con operaciones programadas para 2027 y 2028. El primero procesará gas del Gasoducto San Martín, mientras que el segundo requerirá una nueva conexión directa desde la red troncal.
Con estos desarrollos, Argentina busca consolidar su capacidad exportadora de gas natural licuado para las próximas tres décadas, basada en la producción creciente de Vaca Muerta. En este contexto, Río Negro se posiciona como pieza clave del entramado energético nacional, combinando impulso productivo con políticas de sustentabilidad.