Desde Vaca Muerta en Neuquén, el país encontró una fuente clave de gas y petróleo que sostiene buena parte de su actividad industrial, del transporte y hasta del consumo doméstico. Pero detrás de ese impulso energético aparece un dilema que crece año a año, que es cómo mantener el desarrollo sin hipotecar el futuro ambiental.
Un nuevo informe de Argendata, la plataforma de análisis de la fundación Fundar, pone en números esa tensión energética que atraviesa el país. Según el estudio “¿Qué tan limpia es nuestra energía?”, el 82,6% de la energía que utiliza la Argentina proviene todavía de fuentes fósiles, principalmente gas y petróleo. Buena parte de ese suministro tiene origen en Vaca Muerta.
Desde Vaca Muerta en Neuquén, el país encontró una fuente clave de gas y petróleo. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
En otras palabras, el país sigue dependiendo de recursos no renovables para sostener su economía. Aunque esta matriz es menos contaminante que la de naciones que aún recurren masivamente al carbón, continúa lejos de los estándares de descarbonización que marcan las economías más avanzadas.
El papel del gas natural es decisivo, ya que representa casi la mitad del consumo energético nacional. Desde el hallazgo de yacimientos en Neuquén, primero en Loma de la Lata y luego en Vaca Muerta, el gas desplazó al petróleo como principal fuente de energía. Esa “gasificación” de la matriz fue una apuesta deliberada que permitió reducir emisiones frente al carbón, aunque no eliminarlas.

El papel del gas natural es decisivo, ya que representa casi la mitad del consumo energético nacional. Fuente: (X)
Hoy, el desafío es doble. Por un lado, mantener la producción y el empleo que genera el sector hidrocarburífero. Por otro, acelerar la transición hacia energías limpias, que hoy representan apenas el 17,4% del total. En la comparación regional, el promedio sudamericano ronda el 39%, con países como Chile, Uruguay y Brasil a la cabeza.
El informe de Argendata recuerda que los grandes avances locales en materia de energía limpia ocurrieron hace décadas, con represas y centrales nucleares. Recién a mediados de los 2010, con el programa RenovAr, se retomó el impulso con parques eólicos y solares, aunque sin el ritmo suficiente.
El informe recuerda que los grandes avances locales en materia de energía limpia ocurrieron hace décadas. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
El estancamiento económico de los últimos años mantuvo las emisiones estables, pero más por falta de crecimiento que por eficiencia energética. Los especialistas advierten que, si la economía vuelve a expandirse con la misma matriz, las emisiones aumentarán al mismo ritmo que el producto.