El desarrollo de Vaca Muerta vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia energética nacional a partir del avance del proyecto Argentina LNG. El plan de YPF busca posicionar a la Argentina como exportador relevante de gas natural licuado al mundo. En un contexto de redefiniciones dentro del consorcio, la petrolera de bandera decidió seguir adelante con la iniciativa pese a la decisión de Shell de no participar en la fase inicial.
La apuesta de YPF se apoya en el potencial productivo de Vaca Muerta, que aparece como la base para abastecer un esquema de exportación de largo plazo. El proyecto Argentina LNG combina la producción de gas no convencional con la licuefacción a través de unidades flotantes, una tecnología que permite acelerar los plazos y reducir inversiones en infraestructura terrestre. En su primera etapa, el plan contempla una capacidad de 12 millones de toneladas anuales, a partir de dos buques FLNG de 6 millones de toneladas cada uno.
Argentina LNG busca posicionar a la Argentina como exportador relevante de gas natural licuado al mundo. Fuente: (X)
Asimismo, YPF profundizó las conversaciones con nuevos actores internacionales para reemplazar el volumen que estaba previsto con Shell. En paralelo, la compañía avanza junto a socios de peso como la italiana ENI y la empresa árabe ADNOC, con quienes ya firmó acuerdos marco que sientan las bases para el desarrollo conjunto y el posterior cierre financiero.
La apuesta de YPF se apoya en el potencial productivo de Vaca Muerta. Fuente: (X)
“Estamos trabajando con ENI y ADNOC para terminar la firma, el ingreso, el contrato entre las tres compañías. Si no es esta semana, será la otra, pero vamos a terminar. Y a partir de ahí, ya la semana que viene, JP Morgan va a estar contactando a más de 200 bancos para empezar el project finance de las 12 millones de toneladas", Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.
YPF profundizó las conversaciones con nuevos actores internacionales. Fuente: (X)
Argentina LNG es una de las piezas clave del plan estratégico de YPF. El objetivo es transformar a la compañía en una operadora shale de clase mundial, con fuerte orientación a la exportación. En ese camino, el GNL aparece como la gran vía para llevar el gas de Vaca Muerta a mercados lejanos, más allá de la región, y generar un flujo sostenido de divisas para el país.