Vaca Muerta se encamina a una nueva etapa de crecimiento que promete cambiar la escala del desarrollo energético argentino. El salto productivo que proyecta la formación no depende solo de la cantidad de pozos que se perforen o del potencial geológico de la Cuenca Neuquina, sino de la capacidad de ordenar y hacer más eficiente todo el ecosistema que la rodea. En ese camino, la logística dejó de ser un tema secundario y pasó a ocupar un lugar central en la agenda de la industria.
Con Vaca Muerta como eje, el sector del petróleo y el gas enfrenta hoy el desafío de acompañar el aumento sostenido de la actividad con una cadena de abastecimiento capaz de responder en tiempo y forma. A mayor cantidad de fracturas, más insumos, equipos, repuestos y servicios en movimiento. Ese volumen creciente obliga a dejar atrás esquemas fragmentados y a pensar la logística como una herramienta estratégica para reducir costos y ganar competitividad.
Vaca Muerta se encamina a una nueva etapa de crecimiento. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Durante años, el transporte en la Cuenca Neuquina estuvo asociado principalmente al flete de camiones que iban y venían según la necesidad del momento. Sin embargo, el nuevo escenario empuja hacia un modelo más integrado, donde el operador logístico no solo traslada cargas, sino que también gestiona inventarios, coordina procesos y aporta tecnología. En ese punto aparecen actores como el Grupo Logístico Andreani.
Gonzalo Cicilio, gerente de Energía y Minería del Grupo Logístico Andreani, precisó: “Históricamente, la logística en la zona de la Cuenca Neuquina se limitó al alquiler de camiones para fletes específicos. No obstante, el nuevo modelo propone la figura del operador logístico integral, que no solo mueve carga, sino que aporta procesos, tecnología y know-how”.

Cicilio precisó que el nuevo modelo propone la figura del operador logístico integral. Fuente: (X)
La cercanía a los yacimientos, a las operadoras y a las empresas de servicios se volvió un factor clave. Centralizar transporte y almacenamiento permite simplificar operaciones que antes requerían coordinar con múltiples proveedores. Esto impacta de manera directa en la eficiencia, sobre todo en un contexto donde cada hora de inactividad en un pozo puede traducirse en pérdidas significativas.
Otro aspecto crítico es la adaptación de la infraestructura. La logística para Vaca Muerta necesita equipamiento especial, como chasis y semirremolques diseñados para cargas pesadas, servicios disponibles a demanda y capacidad para mover componentes sobredimensionados. A eso se suma la importancia de contar con depósitos estratégicos en localidades como Añelo o Rincón de los Sauces, donde la disponibilidad inmediata de herramientas o repuestos puede marcar la diferencia en el ritmo de la operación.
Otro aspecto crítico es la adaptación de la infraestructura. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
“Esto nivela la cancha para las pymes de servicios, que muchas veces no cuentan con la escala necesaria para montar su propia estructura logística en la cuenca, pero que a través de una red de distribución compartida pueden competir con estándares de alta eficiencia”, aseveró Cicilio.
La gestión de inventarios aparece como uno de los grandes cambios. El sobrestock dentro de los yacimientos fue históricamente una fuente de costos ocultos, con materiales que quedan obsoletos o inutilizados. La digitalización de la cadena de suministro, inspirada en modelos de otras industrias como la automotriz, permite reducir inventarios y mejorar la rentabilidad. La adopción de esquemas similares al just in time apunta a que los insumos estén donde se los necesita, cuando se los necesita.
La gestión de inventarios aparece como uno de los grandes cambios. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
También ganan terreno los marketplaces B2B, que facilitan la compra ágil de materiales no estratégicos y alivian la carga administrativa de las áreas de compras. Esta dinámica beneficia especialmente a las pymes proveedoras, que pueden competir en mejores condiciones sin necesidad de montar estructuras propias en la cuenca.
El desafío logístico no se limita a Neuquén. La articulación con otras regiones productivas, donde la energía convive con la minería, obliga a pensar en redes de alcance nacional capaces de operar en geografías complejas. En ese contexto, la logística se consolida como un aliado clave para sostener el crecimiento.