Uno de los datos a tener en cuenta para medir la actividad en Vaca Muerta es la cantidad de etapas de fractura. Este trabajo es el que permite romper la roca y hacer posible la extracción de gas y petróleo. Por eso, seguir su evolución a lo largo de los años ayuda a entender cómo fue creciendo el shale neuquino. A casi diez años de que se empezara a llevar un registro ordenado, la formación está muy cerca de alcanzar las primeras 100.000 etapas acumuladas.
El avance de Vaca Muerta está directamente ligado a esta técnica conocida como fracking, que consiste en realizar punciones en el pozo e inyectar agua y arena a muy alta presión. El agua abre pequeñas fisuras en una roca extremadamente dura mientras que la arena mantiene esos microcanales abiertos para que los hidrocarburos puedan fluir hacia el pozo.
Uno de los datos a tener en cuenta para medir la actividad en Vaca Muerta es la cantidad de etapas de fractura. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
El conteo de las etapas de fractura comenzó en 2016, cuando se generalizó el uso de pozos horizontales. Hasta ese momento, la mayoría de las perforaciones habían sido verticales, lo que limitaba de manera significativa el aprovechamiento del recurso. Ese primer año se registraron 1.716 etapas, que aumentaron a 2.970 en 2017 y casi se duplicaron en 2018, con 4.823. En 2019, el número volvió a crecer y llegó a 6.405.
El 2020 significó un freno abrupto para la actividad. La pandemia y las restricciones paralizaron buena parte de los trabajos y las etapas de fractura cayeron a 3.276, casi la mitad del año anterior. Sin embargo, ese golpe dio lugar a una etapa de fuerte aprendizaje operativo. Con menos equipos en actividad, las empresas avanzaron en eficiencia y reorganizaron procesos.
El conteo de las etapas de fractura comenzó en 2016. Fuente: (X)
En 2021 se alcanzaron más de 10.000 etapas, en 2022 se superaron las 12.500 y en 2023 la cifra trepó a casi 14.800. El crecimiento continuó en 2024, con cerca de 17.800 punciones, un número que rápidamente quedó corto frente al ritmo de este año. Solo hasta noviembre se contabilizaron más de 22.000 etapas, y las proyecciones indican que el cierre anual rondará las 24.000, con un salto interanual superior al 30%.
Solo hasta noviembre se contabilizaron más de 22.000 etapas de fractura. Fuente: (X)
Con estos números, Vaca Muerta roza las primeras 100.000 etapas de fractura en apenas diez años de desarrollo. Las previsiones de producción muestran un fuerte aumento para los próximos años, acompañado por una mayor intensidad de trabajos. Hacia 2026, las estimaciones elaboradas por el especialista Luciano Fucello para la Fundación Contactos Energéticos anticipan que podrían alcanzarse unas 28.000 etapas anuales.