Vaca Muerta está a punto de alcanzar una cifra histórica. Luego de casi una década de desarrollo, la actividad de fractura hidráulica en la formación no convencional se acerca a las 100.000 etapas acumuladas, un momento que refleja la consolidación del shale como motor energético del país.
Desde sus inicios, Vaca Muerta pasó de ser una promesa incipiente a convertirse en una verdadera usina de actividad. En 2016, cuando comenzaron los primeros desarrollos de manera más sistemática, apenas se realizaban unas 1.700 etapas de fractura por año. Ese escenario cambió de forma acelerada gracias a mejoras técnicas, mayor inversión y un aprendizaje operativo que permitió ganar eficiencia y continuidad.
Vaca Muerta está a punto de alcanzar una cifra histórica. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
El punto de inflexión llegó con el fuerte crecimiento de los últimos años. En 2025, la actividad marcó un récord absoluto al superar por primera vez las 20.000 etapas anuales. En total, se contabilizaron 23.896 fracturas, lo que representó un incremento de más del 30% en comparación con 2024. Este ritmo dejó al sector a las puertas de alcanzar las 100.000 etapas acumuladas desde el inicio del desarrollo no convencional.
Los datos mensuales muestran un nivel de actividad elevado y estable, incluso en los momentos de ajuste estacional. En diciembre de 2025 se registraron 1.791 etapas de fractura, apenas por debajo de noviembre. Aun así, el segundo semestre mantuvo una regularidad que confirma la madurez operativa alcanzada por la cuenca.
El punto de inflexión llegó con el fuerte crecimiento de los últimos años. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
En cuanto a las empresas, YPF volvió a liderar la actividad, seguida por Vista, Tecpetrol, Pampa Energía y Chevron, que sostuvieron un ritmo constante. Este esquema refleja un mapa de operadores activos y consolidados, con capacidad para sostener altos niveles de trabajo durante todo el año.
Sin embargo, el crecimiento no fue lineal. En 2020, la pandemia provocó un freno abrupto, con apenas 3.276 etapas realizadas. Sin embargo, la recuperación fue rápida. En 2021 se superaron las 10.000 etapas anuales y, desde entonces, la curva fue claramente ascendente, con más de 12.500 en 2022, casi 14.800 en 2023 y cerca de 17.800 en 2024.

En cuanto a las empresas, YPF volvió a liderar la actividad. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Este avance fue posible, en gran parte, por la evolución de las empresas de servicios especiales, que lograron aumentar su productividad sin necesidad de sumar muchos más equipos. La generalización de técnicas que permiten fracturar dos pozos en simultáneo con el mismo set fue clave para sostener el crecimiento con solo 13 equipos activos en Vaca Muerta. La formación explica hoy más de dos tercios del petróleo y del gas que se produce en Argentina.
De cara a 2026, las proyecciones anticipan un nuevo salto. Los cálculos elaborados por Luciano Fucello, de NCS Multistage, para la Fundación Contactos Energéticos estiman que se podrían alcanzar unas 28.000 etapas de fractura en el próximo año. Si ese escenario se concreta, Vaca Muerta no solo superará las 100.000 etapas históricas, sino que reforzará su rol como la base sobre la que se apoya el futuro energético del país.