El auge de las criptomonedas encuentra en Vaca Muerta un aliado oportuno. En la formación neuquina, conocida en todo el mundo por su potencial energético, se puso en marcha un proyecto que transforma el gas de venteo (que habitualmente se desperdicia o contamina) en electricidad para alimentar granjas de minado de Bitcoin. Una iniciativa que combina tecnología, finanzas y cuidado ambiental.
La propuesta llegó de la mano de Cryptogranjas, la startup creada por el emprendedor argentino José Sarasola, que ya había probado este modelo en Córdoba y ahora decidió escalarlo en Vaca Muerta. "Convertimos el gas metano y el CO2 contaminante de los pozos petroleros en energía verde; y de este modo generamos dinero cuidando el ambiente", sostuvo en declaraciones a iProfesional.

El auge de las criptomonedas encuentra en Vaca Muerta un aliado oportuno. Fuente: (X)
El proyecto demandó hasta ahora un millón de dólares de inversión y está organizado en tres etapas. La primera, ya en funcionamiento, cuenta con una granja de 350 kW que consume 3.500 metros cúbicos de gas por día y alcanza un poder de cálculo de 12.000 terahash. La segunda etapa apunta a triplicar esa capacidad, y la tercera prevé llegar a 20.000 kW con el aporte de nuevas petroleras. Para lograrlo, la inversión total treparía a unos 18 millones de dólares.

La propuesta llegó de la mano de Cryptogranjas, la startup creada por José Sarasola. Fuente: (X)
El modelo de negocios se sostiene a través de fideicomisos que combinan la instalación de plantas de energía renovable con la minería de criptomonedas en un mismo predio. "Utilizamos el gas natural asociado a la producción de petróleo, que suele quemarse por venteo ante la imposibilidad de ser inyectado a la red de distribución. Para esto instalamos centros de datos modulares in situ, donde más de 1.200 equipos de procesamiento de alta capacidad de cómputo resuelven algoritmos matemáticos para obtener criptomonedas. También estamos evaluando sumar computadoras para el entrenamiento de Inteligencia Artificial", precisó.

El proyecto demandó hasta ahora un millón de dólares de inversión. Fuente: (X)
De esta manera, por un lado, evita que millones de metros cúbicos de metano y dióxido de carbono lleguen a la atmósfera. Por otro, genera valor local en zonas petroleras como Vaca Muerta, donde la tecnología abre un camino alternativo para diversificar la economía regional. "Siempre nos preocupó el impacto ambiental del cripto-minado y por eso empezamos a buscar alternativas para el uso de energías renovables", aseveró Sarasola.