Vaca Muerta empieza a mostrar un nuevo efecto de su crecimiento. La generación de un excedente cada vez mayor de gas licuado de petróleo (GLP) abre oportunidades de exportación pero también deja en evidencia límites en la infraestructura. El fenómeno aparece en un contexto de producción en alza y consumo interno que no crece al mismo ritmo.
En Vaca Muerta, el salto en la extracción de petróleo no convencional trajo consigo un aumento asociado en la producción de gas y derivados como el GLP. Este cambio en el balance energético posiciona a Argentina ante una oportunidad concreta para ganar terreno en el mercado internacional, aunque con algunos desafíos.
La generación de un excedente cada vez mayor de GLP abre oportunidades de exportación. Fuente: (X)
El tema fue uno de los ejes del 39° Congreso de la Asociación Iberoamericana de GLP realizado en Buenos Aires, donde referentes del sector analizaron el escenario actual. Entre ellos se destacó Pedro Cascales, titular de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado de Petróleo, quien puso el foco en el potencial exportador del país.
El crecimiento de la producción en Vaca Muerta explica gran parte de este nuevo escenario. A medida que se incrementa la extracción de crudo, también se expanden los volúmenes de gas asociados y subproductos. En ese marco, estimaciones privadas indican que la producción de GLP podría llegar a triplicarse en los próximos años, acompañando niveles récord de actividad. “La oportunidad está, pero requiere previsibilidad e inversiones”, destacó Cascales.

Pedro Cascales puso el foco en el potencial exportador del país. Fuente: (X)
Con este excedente, Argentina pasa de un esquema centrado en el abastecimiento interno a uno con capacidad de exportación sostenida. La mejora en la infraestructura de transporte de petróleo, clave para evacuar mayores volúmenes, también contribuyó a acelerar este proceso.
A nivel internacional, las tensiones geopolíticas y las dificultades en rutas estratégicas, como el Estrecho de Ormuz, impulsaron subas de precios y abrieron espacio para nuevos proveedores. En ese escenario, el GLP argentino aparece como una alternativa atractiva para mercados que buscan diversificar su abastecimiento.

El GLP argentino aparece como una alternativa atractiva para mercados que buscan diversificar su abastecimiento. Fuente: (X)
Sin embargo, el principal desafío no está en la producción sino en la logística. Las limitaciones en transporte, almacenamiento y capacidad portuaria condicionan la posibilidad de transformar ese excedente en exportaciones regulares. Sin inversiones en estos puntos, el crecimiento podría encontrar un techo en el corto plazo.
En la región, la demanda de GLP sigue siendo superior a la oferta, lo que le da a Argentina una ventaja inicial para colocar sus excedentes en países vecinos. Pero a medida que crezca la producción en Vaca Muerta, será necesario apuntar a mercados más lejanos, como Asia o África, donde el consumo energético continúa en expansión.