El crecimiento de la industria energética argentina en los últimos años tiene a Vaca Muerta como protagonista. A partir de ese desarrollo, surgieron nuevas empresas y formas de hacer negocios que cambiaron el mapa petrolero del país. Miguel Galuccio, creador y CEO de Vista Energy, logró ubicar a su empresa entre las principales productoras independientes de Argentina.
El impulso de Vaca Muerta fue determinante. Desde allí, un proyecto que comenzó sin activos concretos alcanzó una valuación cercana a los 8.000 millones de dólares y presencia en la Bolsa de Nueva York. La iniciativa se apoyó en el uso de un SPAC, que permitió reunir alrededor de 800 millones de dólares iniciales basados en la confianza de los inversores y en una estrategia clara.

El crecimiento de la industria energética argentina en los últimos años tiene a Vaca Muerta como protagonista. Fuente: (X)
Antes de encarar este camino, Galuccio había estado al frente de YPF, experiencia que marcó su conocimiento del sector. A partir de esa base, el ejecutivo impulsó un modelo que combinó innovación, eficiencia y una lógica de crecimiento propia de las startups, pero aplicada a una industria tradicional como la petrolera.
En poco más de una década, Argentina pasó de un fuerte déficit energético, cercano a los 12.000 millones de dólares en 2012, a un saldo positivo superior a los 7.000 millones. Ese giro estructural estuvo directamente vinculado al desarrollo de Vaca Muerta, que dejó de ser una promesa para convertirse en el principal motor de producción de hidrocarburos.

Miguel Galuccio logró ubicar a su empresa entre las principales productoras independientes de Argentina. Fuente: (X)
A pesar del avance, distintas estimaciones indican que solo se explota una porción reducida de los recursos disponibles, lo que abre nuevas oportunidades de expansión. En ese marco, Vista Energy ya alcanza niveles de producción que rondan entre 135.000 y 140.000 barriles diarios, consolidando su lugar en el sector.
Además de la disponibilidad de recursos, la incorporación de tecnología de punta, comparable con estándares internacionales, fue clave para mejorar la productividad. La combinación de perforación vertical y horizontal junto con la fractura hidráulica permitió optimizar la extracción en formaciones complejas como Vaca Muerta.

Vista Energy ya alcanza niveles de producción que rondan entre 135.000 y 140.000 barriles diarios. Fuente: (X)
Asimismo, la industria requiere desde operarios especializados hasta equipos técnicos de alta complejidad, capaces de sostener operaciones a gran escala. A esto se suma la necesidad de condiciones macroeconómicas estables y reglas claras que garanticen previsibilidad para inversiones de largo plazo.
La expansión también estuvo acompañada por el desarrollo de infraestructura y la planificación en provincias como Neuquén, donde se concentra gran parte de la actividad. Este entramado permitió sostener el crecimiento de la producción y facilitar la logística.