El potencial de Vaca Muerta volvió a quedar en el centro del debate energético global, con la mira puesta en el desarrollo de una industria de gas natural licuado capaz de llevar la producción argentina mucho más allá de la región. El crecimiento del shale abre la puerta a exportaciones hacia mercados lejanos como Asia y Europa, en un contexto internacional cada vez más competitivo.
En Vaca Muerta, el desafío ya no pasa solo por producir más gas, sino por insertarlo a tiempo en el mercado global de GNL. La carrera está marcada por la velocidad con la que avanzan otros países y por la necesidad de asegurar contratos antes de que la oferta mundial alcance niveles que compliquen nuevos desarrollos.
El desafío ya no pasa solo por producir más gas, sino por insertarlo a tiempo en el mercado global de GNL. Fuente: (X)
Durante el webinar “Qatar, Mozambique y Argentina; una misma pregunta ¿qué hace realmente viable un proyecto LNG?”, Gonzalo Cabrera, CEO de Wave Transition, consideró: "Ya no dependemos de transportar el gas de Vaca Muerta en la región, sino que podemos exportarlo a todo el mundo".
Sin embargo, en el escenario global, países como Estados Unidos y Qatar avanzan con proyectos de gran escala que podrían saturar la demanda en los próximos años. En ese contexto, demorar decisiones podría dejar fuera de juego a nuevos jugadores.
El crecimiento del shale abre la puerta a exportaciones hacia mercados lejanos. Fuente: (X)
Lograr que los proyectos entren en operación antes del 2030 resulta determinante para asegurar participación en el mercado. En ese camino, las terminales flotantes aparecen como una alternativa más rápida, aunque con mayores costos iniciales, frente a las plantas terrestres tradicionales.
La competitividad de Vaca Muerta no se mide solo en recursos, sino también en su capacidad de ofrecer un suministro confiable. La estabilidad política, las reglas claras y un marco como el RIGI son factores que los inversores evalúan al momento de definir desembolsos de largo plazo.
Las terminales flotantes aparecen como una alternativa más rápida. Fuente: (X)
Además, mientras rutas clave como el Estrecho de Ormuz enfrentan tensiones, el Atlántico Sur se presenta como una vía más segura para el transporte de GNL. Esta ventaja geográfica podría convertirse en un diferencial para atraer compradores que buscan reducir riesgos logísticos.
Otro punto central es la infraestructura. El desarrollo del gas de Vaca Muerta requiere inversiones importantes en transporte, licuefacción y exportación. En ese esquema, los proyectos flotantes de GNL permiten acortar tiempos y empezar a generar ingresos mientras se planifican obras de mayor escala. “El FLNG si bien es más caro por unidad de capacidad, lo que tiene es una flexibilidad es mucho más fácil de implementar en lo inmediato”, aseveró Cabrera.
El desarrollo del gas de Vaca Muerta requiere inversiones importantes en transporte, licuefacción y exportación. Fuente: (X)
La experiencia internacional ofrece referencias claras. El modelo de Mozambique y, sobre todo, el de Qatar muestran la importancia de integrar toda la cadena de valor. "Argentina no necesita replicar exactamente ningún modelo. Lo que tiene que tomar de estos proyectos es el conocimiento y construir su propio modelo de liderazgo", afirmó Cabrera.
En paralelo, la posibilidad de manejar toda la cadena permite obtener mejores precios en distintos mercados. "Argentina debe tener una estrategia sólida y entender cuál es la ventana de oportunidad. No hay que dejar de entender que el tiempo para Argentina es ahora”, concluyó.