En el marco de la Expo EFI, referentes del sector energético trazaron un panorama atravesado por la necesidad de acelerar inversiones y mejorar la competitividad, con Vaca Muerta como eje central de ese proceso. El crecimiento del shale argentino queda condicionado por un escenario internacional dinámico, donde los valores elevados del petróleo y el gas abren una oportunidad que el sector busca capitalizar.
Con Vaca Muerta como eje de crecimiento, las principales operadoras coincidieron en que el desafío pasa por acelerar proyectos antes de que el ciclo global de precios empiece a retroceder. En este marco, la industria local busca producir más ahora, mejorar la eficiencia y asegurar rentabilidad futura incluso en escenarios menos favorables.
El crecimiento del shale argentino queda condicionado por un escenario internacional dinámico. Fuente: (X)
En la mesa energética del evento, ejecutivos como Maximiliano Westen, de YPF; Hernán Andonegui, de Pluspetrol; Fausto Caretta, de Pan American Energy; y Pablo Ferrero, de MSU Energy, compartieron diagnósticos similares. Bajo la moderación de Nicolás Gandini, el debate giró en torno a cómo blindar los proyectos frente a la volatilidad del mercado internacional.
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de consolidar infraestructura y reducir costos antes de escalar la producción. En esa línea, la competitividad aparece como una condición clave para Argentina pueda sostener su lugar en el mapa energético global cuando los precios bajen.

Uno de los puntos centrales fue la necesidad de consolidar infraestructura y reducir costos. Fuente: (X)
Dentro de esa estrategia, Vaca Muerta juega un rol determinante. Desde YPF, Maximiliano Westen impulsa un enfoque basado en la eficiencia y en la concentración de inversiones en los activos más rentables. El denominado Plan 4x4 aparece como una herramienta para ordenar prioridades y potenciar la productividad en los bloques clave.
En cuanto a la infraestructura, el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur se presenta como uno de los proyectos más importantes, con una inversión millonaria y un avance significativo. La obra apunta a garantizar una salida al Atlántico y a multiplicar la capacidad de exportación de crudo en los próximos años.

El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur se presenta como uno de los proyectos más importantes. Fuente: (X)
En paralelo, el desarrollo del Gas Natural Licuado gana protagonismo. Desde Pan American Energy, Fausto Caretta pone el foco en la posibilidad de transformar el gas en un producto exportable a escala global, en competencia directa con grandes jugadores como Estados Unidos. La apuesta incluye inversiones de largo plazo y acuerdos con socios internacionales.
Por su parte, Hernán Andonegui destaca el crecimiento sostenido de Pluspetrol tras la incorporación de nuevos activos. La eficiencia operativa aparece como la clave para atravesar los ciclos del mercado sin perder rentabilidad.
El impacto de Vaca Muerta también se extiende al sector eléctrico. Pablo Ferrero señala que la disponibilidad de gas impulsa la generación termoeléctrica y facilita el desarrollo de energías renovables, aunque advierte sobre la necesidad urgente de ampliar la red de transmisión.