La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó una demanda colectiva por presunto daño ambiental presentada contra las principales operadoras que trabajan en Vaca Muerta. El fallo puso fin a un extenso proceso impulsado por la Asociación de Superficiarios de la Patagonia (ASSUPA), que buscaba una recomposición integral del suelo, el agua y el aire en distintas zonas vinculadas a la actividad hidrocarburífera.
La decisión del máximo tribunal representa un respaldo para las empresas que operan en Vaca Muerta y también para las provincias productoras, ya que la Corte ratificó que el control ambiental y la fiscalización de la actividad petrolera continúan bajo la órbita de las provincias. La resolución fue firmada por el presidente del cuerpo, Horacio Rosatti, junto a los conjueces Silvina Andalaf Casiello, Rocío Alcalá y Luis Renato Rabbi Baldi Cabanillas.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó una demanda colectiva por presunto daño ambiental. Fuente: (X)
La demanda había sido presentada contra gran parte del entramado empresario que desarrolla actividad en la región, entre ellas YPF, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Vista, Pan American Energy, Capex y Total Austral. ASSUPA sostenía que existía una afectación ambiental de alcance interjurisdiccional y reclamaba la creación de un millonario fondo destinado a tareas de remediación.
Sin embargo, la Corte consideró que la organización no logró demostrar con precisión técnica la existencia de un daño concreto que superara los límites provinciales. Según plantearon los jueces, la presentación acumuló acusaciones generales sobre contaminación de suelos y cursos de agua sin identificar zonas específicas ni establecer vínculos directos entre los incidentes denunciados y las compañías demandadas.

La decisión del máximo tribunal representa un respaldo para las empresas que operan en Vaca Muerta. Fuente: (X)
Uno de los puntos más cuestionados por el tribunal fue la falta de delimitación geográfica de los supuestos daños ambientales. El fallo señaló que la demanda hacía referencia a “todos los suelos adyacentes” y a “todas las aguas” afectadas por la actividad petrolera, aunque sin detallar qué sectores de la Cuenca Neuquina habrían sufrido impactos verificables.

La Corte consideró que la organización no logró demostrar con precisión técnica la existencia de un daño concreto. Fuente: (X)
Además, los magistrados consideraron insuficiente el intento de ASSUPA de demostrar un daño interjurisdiccional solamente agrupando a las empresas por su condición de operadoras en Vaca Muerta. Para la Corte, esa estrategia no alcanzó para probar que existiera una contaminación que afectara simultáneamente a Neuquén, Río Negro, Mendoza y La Pampa.