El avance de Vaca Muerta aceleró una transformación profunda dentro de la industria petrolera argentina, ya que impulsó a las principales compañías del sector a rediseñar sus estrategias de producción e inversión. El crecimiento del shale, sumado a la mejora en la rentabilidad de los desarrollos no convencionales, empezó a desplazar cada vez más a los yacimientos tradicionales dentro del mapa energético nacional.
En ese escenario, Vaca Muerta quedó en el centro de los planes de expansión de empresas como YPF, Pan American Energy y Vista Energy, que avanzan con fuertes desembolsos en Neuquén mientras reducen progresivamente el peso de los activos convencionales. La tendencia refleja un cambio estructural que ya impacta sobre el perfil productivo del país y sobre las decisiones de largo plazo de las petroleras.
El avance de Vaca Muerta aceleró una transformación profunda dentro de la industria petrolera argentina. Fuente: (X)
La compañía que aparece más cerca de completar esa reconversión es YPF. Bajo la conducción de Horacio Marín, la petrolera profundizó durante los últimos meses su estrategia de desprenderse de campos maduros para concentrar prácticamente toda su operación en el negocio shale.
Según datos relevados por el consultor Fernando Salvetti, YPF produjo en abril unos 387.053 barriles diarios, con un crecimiento interanual cercano al 14%. De ese total, más del 93% provino de la Cuenca Neuquina, mientras que la producción no convencional ya representa más del 84% de todos los barriles operados por la empresa.
Según datos relevados por Fernando Salvetti, YPF produjo en abril unos 387.053 barriles diarios. Fuente: (X)
En paralelo, los activos convencionales continúan perdiendo participación dentro de la estructura de la compañía. El aporte de áreas tradicionales cayó a poco más de 58.000 barriles diarios, con una presencia cada vez más reducida del Golfo San Jorge frente al crecimiento de Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta.
Por su parte, Pan American Energy también avanza con una fuerte apuesta al shale. La empresa que conduce Juan Martín Bulgheroni mantiene inversiones cercanas a los 2.000 millones de dólares anuales y busca expandir su producción tanto en Neuquén como en nuevas áreas exploratorias.

Pan American Energy avanza con una fuerte apuesta al shale. Fuente: (X)
Uno de los focos centrales está puesto en La Amarga Chica, donde PAE participa junto a YPF en el desarrollo no convencional. Allí, la compañía trabaja para ampliar su capacidad de procesamiento y alcanzar niveles de producción cercanos a los 130.000 barriles equivalentes diarios en los próximos años.
La petrolera además avanza en la reconversión de Cerro Dragón, uno de los yacimientos históricos del país, donde comenzó a evaluar el potencial shale mediante perforaciones verticales y futuros pozos horizontales. A eso se suma la asociación estratégica con la estadounidense Continental Resources, orientada a ampliar inversiones dentro de Vaca Muerta y atraer capital internacional al desarrollo energético argentino.
Mientras tanto, Vista Energy, la firma liderada operativamente por Matías Weissel, registró durante el primer trimestre de 2026 un crecimiento interanual del 67%, consolidándose como uno de los jugadores más dinámicos de la cuenca neuquina.

Vista Energy registró durante el primer trimestre de 2026 un crecimiento interanual del 67%. Fuente: (X)
La compañía impulsa actualmente un ambicioso plan de inversiones por US$5.600 millones hasta 2028, con el objetivo de elevar su producción hasta los 208.000 barriles diarios. Además, proyecta alcanzar hacia 2030 una producción cercana a los 250.000 barriles por día.
Dentro de esa estrategia aparecen áreas clave como Bandurria Sur, Bajo del Toro, Águila Mora y La Amarga Chica, además de nuevos proyectos que serán presentados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).