La clásica milhojas de manzana es un preparado que lleva muchos años entre nosotros, no se sabe con certeza cuándo se inventó, pero en el siglo XVI ya se la mencionaba en las cocinas de la corte francesa. Cabe destacar que se trata de un platillo de la alta sociedad de la época y que, por supuesto, tuvo variaciones.
La milhojas de manzana que haremos en esta receta es una versión completamente nueva que se popularizó a través de las redes sociales. Respecto a la original, solo conserva la forma en que se corta la fruta. El objetivo es servir un postre liviano que no rompa con tu régimen.

Esta es una versión de restaurante.
Ingredientes
4 manzanas chicas.
2 huevos.
100 ml de leche de almendras o descremada.
2 cdas. de harina de arroz integral (puede ser cualquier otra, salvo harina de frutos secos).
Canela a gusto.
1 cdita. de polvo de hornear.

El molde y la forma de colocar las manzanas es a gusto de cada uno.
Modo de preparación
Lavá y descorazoná las manzanas; cortalas en rodajas lo más finas posibles. En un bowl colocá huevos con leche de almendra y saborizá con esencia de vainilla o ralladura de limón o naranja. Sumá la stevia o el endulzante que prefieras, podés usar edulcorante, miel, sirope, etcétera.
Incorporá la harina de arroz integral o la que tengas en tu alacena, el polvo para hornear y la canela, este ingrediente es opcional pero muy recomendable. Batí la preparación con la batidora para lograr que todos los ingredientes se unan y así conseguir una textura espumosa.

Podés usar el molde de muffins.
Elegí el molde, puede ser una silicona para muffins o bien una tartera. Rociá aceite vegetal y colocá algunas láminas de manzana; luego, intercalá con la masa preparada anteriormente y repetí el proceso.
Horneá a temperatura media durante 20 minutos, corroborá la cocción de los pastelitos con un palito de brochetas y retirá del calor. Dejá atemperar dentro del molde y después serví con miel, azúcar impalpable o como más te guste.

Son perfectas para una merienda.
Si te sobran tortitas de manzana, conservalas dentro de un recipiente hermético en un lugar fresco y seco, podrás disfrutarlas hasta dos días después de la preparación. Recordá que estas recetas caseras no tienen conservantes.