Los pancitos de queso se volvieron toda una atracción en estas épocas, donde el frío ya copó las tardes de mate. Nosotros no queremos que te quedes afuera, por eso te traemos una sencilla receta para que puedas hacerlos en casa.
Ten en cuenta que otra de las particularidades de la preparación de estos pancitos de queso es que es apta para celíacos, ya que no usaremos ningún ingrediente con gluten. Prepárate para experimentar en tu cocina y alternar el relleno de queso por otros fiambres de tu elección.

Esta versión no es un chipá.
Ingredientes
1 taza de maicena o harina de mandioca
1 taza de yogurt natural o griego
1/2 taza de queso rallado
Queso cremoso o muzzarella c/n
1 cdita de polvo para hornear
1 pizca de sal

Son esponjosos y suaves de sabor.
Modo de preparación
En un bowl mezcla los ingredientes secos y el queso. Añadí el yogurt y volvé a mezclar para incorporar todo. Intenta que no queden grumos en la masa de los pancitos de queso para que la esponjosidad no se altere.
Corta el queso en pequeños cubos y pásalos por harina. Reservá.

Son ideales para tomar mate.
Enmantecá o enaceitá y enhariná los moldes para magdalenas o cupcakes y vuelca la mezcla de los pancitos de queso. Agrégale a cada porción un cubo de queso y húndelo con la ayuda de una cuchara para que quede en el centro.
Hornea en un horno precalentado a 180ºC durante 30 a 35 minutos, el tiempo de cocción dependerá de tu horno. Corrobora si los pancitos de queso están hechos, al hundir un palillo en alguno de los extremos de los panes.

Se los puede preparar sin molde.
Aprovéchalos y sírvelos tibios. Los pancitos de queso son ideales para disfrutarlos a cualquier hora.
De hecho, puedes guardarlos herméticamente en un tupper para servirlos un día después o congelarlos y darles un golpe de horno antes de volver a disfrutarlos.