Las papas son una de las verduras predilectas en muchas gastronomías alrededor del mundo a la hora de elaborar las más variadas y ricas recetas. Una de las razones es la versatilidad de este vegetal, ya que se pueden elaborar las más diversas recetas y lo transforman en el acompañante perfecto para cualquier plato, debido a sus incontables formas de presentación.
A esto hay que sumarle que existen más de 400 variedades de papas, por lo que la facilidad para crear distintos platos se torna infinita. Este tubérculo también cuenta con grandes beneficios nutritivos para el bienestar y la salud, entre los que destacan que no aporta cantidades significativas de grasas, pero sí un poco de proteínas, fibra, potasio, vitamina C y B6. Además, es una buena fuente de minerales y vitaminas.

Para facilitar el proceso de siembra, las papas deben estar brotadas.
Por si fuera poco, las papas son muy fáciles de cultivar y cosechar. De hecho, es posible plantar estos vegetales en el jardín de la casa y no requiere de mucha destreza ni tiempo. Su siembra tiende a hacerse a inicios de la primavera, sin embargo, va a depender en gran medida del clima; por lo que muchas veces puede llevarse a cabo este proceso en invierno o en verano.

Cultivar papas no requiere de grandes espacios.
Cómo cultivar papas en tu casa
Sembrar papas es muy simple y con una sencilla técnica es posible crear tu propia huerta. El primer paso consiste en buscar un recipiente, pueden ser canastos de fruta o algo similar, y cubrirlo con lonas por todos los costados de adentro y el piso. Una vez que se tapó completamente, llenar de tierra previamente abonada.

Paso a paso para cultivar papas.
Cortar las papas a utilizar por la mitad (deben estar brotadas) y trasplantarlas a una profundidad no mayor de 10 cm. Lo aconsejable es no colocar tantos brotes en cada canasto. Cubrir los tubérculos con tierra para que no queden expuestos a la luz y regar con frecuencia, pero sin encharcar. Luego de 40 días, debería aparecer la plata con sus hojas verdes. Y de 3 a 4 meses, vas a ver que comienza a secarse. Esto ocurre tras la floración, momento en el cual se deberá empezar la cosecha.