Los bocaditos de marroc oreo son una versión creativa de la receta clásica, ideal para sorprender a los comensales con combinaciones dulces. Hacerlos no requiere muchos conocimientos en el mundo de la pastelería, por lo que cualquier persona con los utensilios básicos en su cocina puede intentarlo en casa.
Además, este aperitivo no requiere demasiados ingredientes, así que es perfecta para realizar cuando asistan muchas personas a una comida, pues con pocos elementos se pueden obtener muchas porciones de los bocaditos de marroc oreo. Debido a su sabor a chocolate, no puede faltar en la mesa de postres.

La preparación tiene un relleno de Oreo.
Para hacer los bocaditos de marroc oreo se necesita lo siguiente:
200 g de chocolate blanco.
200 g de chocolate con leche.
6 cdas. de mantequilla de maní.
6 galletas Oreo.

La receta se hace en sencillos pasos.
Lo primero que se debe hacer es derretir el chocolate blanco, puede ser a baño María o con ayuda del microondas. En caso de usar la segunda opción, lo recomendable es colocarlo en intervalos de 30 segundos y batir cada vez que terminen para evitar que se queme. Este paso se debe repetir hasta que tenga una consistencia líquida.
Una vez que esté listo, se añaden 3 cucharadas de mantequilla de maní y se mezcla hasta unir bien todos los ingredientes. Luego, se coloca la preparación hasta la mitad en un molde de silicona, que puede ser de muffin o una budinera. Si no es de silicona, se debe poner papel manteca para que no se pegue.

El Marroc es una combinación de dos tipos de chocolate.
Más adelante, se agrega una galleta Oreo por encima de la mezcla; se hace un poco de presión con la mano para que se fije, pero no es necesario que quede cubierta por el chocolate derretido. Se llevan a la heladera para que endurezcan un poco; mientras tanto, se derrite el chocolate con leche.
Cuando esté listo, se añade el resto de la mantequilla de maní y se mezcla bien. Después, se usa para hacer la capa de cobertura del postre. Una vez integrado, se lleva de nuevo a la heladera por un mínimo de media hora. Cuando tenga una consistencia más dura, se podrá desmoldar, cortar en las porciones deseadas y servir.