José “Flaco” Chamot, exfutbolista de élite que compartió cancha con leyendas como Maradona, Pirlo y Shevchenko, hoy vive lejos de los reflectores.

El falco Chamot siempre fue creyente y espiritual
Tras una carrera que lo llevó por clubes icónicos y tres mundiales, Chamot se instaló en Rosario, donde comparte su vida con su esposa Mariela y sus hijos, a quienes observa crecer con orgullo. Más allá de sus logros, el exdefensor mantiene su humildad.
Su vida ha estado marcada por momentos inolvidables, como sus primeras convocatorias a la selección y el impacto de jugar junto a grandes figuras. Sin embargo, también recuerda con pesar un incidente con Shevchenko, del que se arrepiente.

José Chamot junto a Gabriel Batistuta compartiendo agradables momentos juntos
Con un enfoque en la espiritualidad, José Chamot se ha convertido en un referente para las nuevas generaciones, predicando sobre la importancia de la fe y los valores en el deporte. Aunque está alejado del fútbol profesional, sigue apasionado por el deporte y se dedica a inspirar a otros a través de su experiencia y su compromiso con Dios.

Chamot en su época como Director Técnico
Un camino de humildad y fe: las reflexiones de José “Flaco” Chamot
José “Flaco” Chamot, quien brilló en la selección argentina, comparte su historia de humildad y espiritualidad. Reflexionando sobre su carrera, dice: “Cuando recuerdo mis primeros partidos en la selección, estaba cantando el himno y miraba a Maradona y Batistuta, y pensaba: ‘Yo también tengo puesta la misma camiseta que ellos’”.
A pesar de su éxito, se mantiene conectado con sus raíces. José Chamot destaca la importancia de la fe en su vida: “Me levanto con Dios y me acuesto con la presencia de Dios”. En su nuevo rol como padre y guía, busca inspirar a las nuevas generaciones a través de valores espirituales.