Entre los aderezos más utilizados están la mayonesa y el kétchup, por lo que son productos que casi nunca faltan en la lista del mercado. Al tener alta demanda, a veces puede ser complicado conseguir la marca preferida, o pueden ocurrir casos en los que sea un ingrediente necesario para una receta y no haya en la alacena.
En esos casos, hay preparaciones muy sencillas y con pocos ingredientes para hacer una versión casera. Además, es una época ideal para preparar kétchup porque se consiguen tomates más frescos y de varios tipos, el elemento principal de esta receta.

Este aderezo se usa como complemento para muchas recetas.
Para hacer kétchup se necesita:
5 o 6 tomates perita bien maduros
2 cdas. de azúcar mascabo (puede sustituirse por blanca)
1 cda. de vinagre de alcohol o manzana
½ cucharada de sal

El tomate se cocina en sencillos pasos.
Lo primero que se debe hacer es limpiar bien los tomates y picarlos en pedazos pequeños. Luego, se colocan en una olla y se cocinan hasta que se pongan blanditos y comiencen a formar una salsa. Se revuelve periódicamente para evitar que se peguen. El secreto para esta receta está en usar tomates muy maduros, casi pasados.
Una vez esté en ese punto se prepara en una taza la azúcar mascabo con la cucharada de vinagre y la porción de sal. Se mezcla un poco y se añade a la preparación. Se revuelve y se deja cocinar hasta que tome un color oscuro.

La preparación debe quedar espesa.
Luego, se dispone en un recipiente para procesarlo con una minipimer, en caso de no tener se puede hacer en la licuadora. Si se prefiere que quede más espesa, se puede añadir una cucharada de semillas de lino. Mezclar hasta conseguir la consistencia deseada, y listo estará lista para servir o reservar en la heladera.
Cabe recordar que al ser una versión casera, es libre de conservantes y químicos utilizados en las preparaciones industriales.