En muchas casas, ya no se usa azúcar para las infusiones, cada vez más se reemplaza este elemento con edulcorante, especias, frutas, miel o stevia. Sin embargo, un edulcorante casero podría ser la gran solución a todo.
Si acostumbrabas a comprar tu endulzante en el comercio, a partir de esta receta de edulcorante casero, no vas a necesitar pagar más, como lo hacías, con la compra de unos pocos gramos de esta hierba podés obtener tu propio endulzante y ahorrar más. Seguí la receta.

Vas a ver la cantidad que sale de un litro de agua.
Ingredientes
1 l.de agua
20 g de hojas stevia

Comprá stevia en las herboristerías.
Modo de preparación
En una olla grande, poné 1 litro de agua y calentalo hasta que hierva.
Agregá 20 gramos de hojas de stevia o un pocillo de café a la olla con agua a 100?°C para lograr una buena cantidad de edulcorante casero.
Dejá que las hojas de stevia se cocinen a fuego lento durante unos 10-15 minutos.

Así es el jarabe casero.
Apagá el fuego y dejá que el edulcorante casero se enfríe completamente.
Colá la el endulzante natural para quitar las hojas de stevia y obtener el edulcorante casero.
Colocá el edulcorante casero en una botella limpia y hermética para su almacenamiento.
Para conservar el edulcorante casero de stevia, mantenelo en un lugar fresco y oscuro, como la heladera o la alacena. Esto ayuda a prolongar su vida útil. Se recomienda consumirlo dentro del primer mes para garantizar su frescura y calidad.

Dividilo en goteros, regalá o vendé.
Por qué es mejor la stevia que los otros edulcorantes
Naturalidad: la stevia es un edulcorante natural extraído de la planta Stevia rebaudiana, por lo que no es un producto químico.
Bajo en calorías: el edulcorante casero le dará dulzor sin añadir calorías significativas a tus infusiones o preparaciones, lo que puede ser beneficioso para aquellos que buscan controlar su dieta.

Este jarabe también tiene su versión comercial.
Regulación del azúcar en sangre: algunos especialistas sugieren que la stevia puede ayudar a regular los niveles de azúcar, lo que podría ser beneficioso para personas con diabetes o quienes desean controlar sus niveles de glucosa.

Adiós a las marcas comerciales.
No causa caries: a diferencia del azúcar, este edulcorante casero no promueve la formación de caries dental.
Estabilidad en el calor: la stevia mantiene su dulzor incluso a altas temperaturas, lo que la hace ideal para cocinar y hornear, usá este edulcorante casero con confianza.