Minuto Neuquen

Stevia

No gastes más y prepará este edulcorante natural de stevia, más rico y sin el amargor de los comprados

Mucho más natural y saludable.

Camila Alderete
Camila Alderete
Stevia. Fuente: (Instagram)
Stevia. Fuente: (Instagram)

Si sos de los que necesitan bastante dulce en sus bebidas y postres pero querés bajar un poco el consumo de azúcar, probablemente hayas caído en los típicos edulcorantes del supermercado. Hay de todos los tipos, calidades y compuestos, pero la realidad es que casi ninguno es del todo sano.

De hecho, al producto que más propaganda le hacen es a la Stevia. Se trata de una planta que, pasada por ciertos procesos, da un sabor dulce natural que puede usarse para endulzar los alimentos y bebidas. Viene en varias presentaciones, a veces líquida, en polvo o pequeños cristales.

Anses-Udai-oeste-scaled

Podés hacer tu propia Stevia.

La realidad es que, aunque la Stevia sí es más sana, no siempre las empresas la preparan de la manera natural e incluso algunas veces ni siquiera es pura. Los edulcorante son de los peores productos que podemos agregar en nuestra dieta, por eso sería muy importante que aprendas a prepararlo.

cal

Usá las hojas.

Podés hacer tu propio edulcorante a base de esta planta, que se consigue en herboristerías a un precio mucho menor. Para hacer este extracto, que incluso es mucho más económico, necesitás: 100 gramos de hojas de Stevia secas, uno o dos recipientes para envasar desinfectados y limpios, y 100 mililitros de agua.

Colocá las hojas en un bol y ponelas a remojar con el agua. Lo que se busca es que se hidraten y de esta forma vayan soltando todo su dulzor. Tienen que estar así durante al menos una noche. Al día siguiente, vas a ver el líquido un poco más turbio, lo cual es normal. Sin tirar el agua, colocá todo en una licuadora.

or

No tiene el sabor amargo de los edulcorantes.

Ponela a andar hasta que se procese bien. Después de eso, colocala en una olla y llevá a cocinar, apagando el fuego apenas suelte el primer hervor. Luego, dejala enfriar y filtrala con la ayuda de un lienzo o colador. Por último, solo queda envasar tu edulcorante. Vas a ver que no tiene el sabor amargo de los comprados. Esto te puede durar hasta un mes si cuidás la higiene.