Hay recetas que son ideales para aquellas personas que desean dar un paso más allá en el mundo de la cocina, e intentar elaborar platillos con más ingredientes y combinación de sabores. Una de las recetas para sorprender a los comensales y que no requiere demasiadas técnicas de elaboración es el pastel de espinaca y queso.
Este plato salado rinde para varias porciones y es perfecto a la hora de querer servir una preparación con variedad de texturas. Además, todos los elementos para elaborar el pastel de espinaca y queso se pueden conseguir con facilidad en el mercado, por lo que solo llevará menos de una hora tener una receta que se puede servir durante el almuerzo y complementar con otros contornos.

Esta receta es sin masa.
Los ingredientes para hacer el pastel de espinaca y queso son:
1 paquete de espinacas congeladas o frescas
3 unidades de huevos
200 mililitros de leche evaporada
4 cucharadas soperas de queso batido bajo en grasa
100 gramos de queso rallado (opcional)
1 pizca de sal
1 pizca de pimienta
1 chorro de aceite

El pastel rinde para varias porciones.
El primer paso para su elaboración es poner a cocinar las espinacas. En caso de ser congeladas se hierven unos minutos, y si son frescas se llevan a un sartén con un chorrito de aceite para cocinarlas un poco.
Luego, en un bowl, se colocan los huevos, el queso batido y la leche evaporada. Se mezcla bien, y una vez esté todo unido, se añade la sal, la pimienta y el queso rallado, que se puede agregar la cantidad que prefiera cada cocinero.

La cantidad de queso en la receta es a gusto de cada cocinero.
Con ayuda de la batidora eléctrica se tritura todo hasta conseguir una consistencia líquida, sin grumos y homogénea. En este punto, se deben escurrir bien las espinacas para añadirlas a la mezcla. La cantidad es a gusto de cada persona.
Una vez esté todo integrado, se lleva la preparación a un molde para horno. Se esparce bien por toda la superficie y se lleva a cocción a 180 °C, con calor arriba y abajo, por entre 20 y 30 minutos. En caso de querer que quede con una capa de queso gratinado, se puede añadir antes de cocinar.

Este pastel se hace al horno.
Cuando esté dorado y bien cocinado en el centro, se puede sacar y esperar a que se enfríe a temperatura ambiente para desmoldarlo con facilidad. Se pica en las porciones deseadas y se podrá servir solo, con ensaladas, puré o incluso proteínas como la carne.