La salud del ecosistema es esencial para la supervivencia de las plantas, los animales y los humanos. No todas las vegetaciones se adaptan de igual manera a los diferentes ambientes, temperaturas, suelos y cambios climáticos. Por esto, se origina el concepto de especies bioindicadores, que tiene el objetivo de mantener poblaciones viables, de brindar información sobre el estado del suelo, proteger muestras representativas, establecer las condiciones adecuadas para desarrollarse de forma óptima, entre otros factores. La Ortiga es considerada una planta indicadora o bioindicadora.
Las especies bioindicadoras son aquellas que crecen de forma natural sobre tierra de cultivo o suelo agrícola, y tienen la capacidad de proporcionar cierta información sobre las características químicas, físicas y biológicas del suelo. En general, este tipo de planta es confundida como maleza o yuyo debido a que pueden crecer y propagarse sin ningún tipo de cuidado. Incluso, muchas de ellas son invasoras.

Antes de quitar esta planta de tu jardín, conocé las propiedades que tiene.
Para que una planta bioindicadora pueda brindar información detallada sobre el estado del suelo, debe crecer de manera abundante. En el caso de la aparición de Ortigas en tu jardín, evidencia que se trata de suelos húmedos y ricos en nutrientes, especialmente nitrógeno, fósforo y potasio. Lo mejor que se puede hacer para colaborar con la salud de los cultivos es no deshacerse de este pequeño arbusto. Es que, entre los beneficios que tiene se pueden detallar: al contener grandes cantidades de nitrógeno y otros microelementos importantes, como el magnesio o el fósforo, es perfecta para aumentar los mecanismos de defensas de la vegetación; ayuda a regular y estimular el crecimiento de las hojas, raíces y tallos; mejora el proceso de fotosíntesis y absorbe el hierro y nitrógeno que encuentra en sus alrededores para proporcionárselo a la vegetación. Y como si fuera poco, ahuyenta insectos y bacterias y sirve de abono para el resto de las plantas.

Más allá de los beneficios que tiene esta planta, lo mejor es no dejar que se expanda mucho, ya que puede ocasionar el efecto adverso al que se busca.
Otros beneficios de la Ortiga
La Ortiga es una planta que pertenece al género Urtica, de la familia de las urticáceas. La mayoría de estas se caracteriza por tener unos pelos urticantes que liberan una sustancia alcalina que produce escozor e inflamación en la piel. Este ardor que provoca junto a la capacidad de propagarse que tiene son dos de las razones por las cuales se la considera una maleza, yuyo o hierba mala. Sin embargo, además de ser una especie bioindicadora del estado del suelo, esta especie también cuenta con varias propiedades medicinales.

Una de las maneras de consumir la Ortiga es por medio de una infusión.
Esta hierba aporta vitaminas A, C y K, así como varias del grupo B; minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, sodio, entre otros. Gracias a que sus hojas son una gran fuente de hierro, se puede utilizar para tratar la anemia. En el plano dermatológico se usa para contrarrestar los problemas de debilidad en el cuero cabelludo. Además, tiene un alto poder antiinflamatorio, histamínico y analgésico. La raíz es muy rica en taninos, que le confieren una acción astringente.