Las frutillas son una de las frutas más versátiles en el mundo de la repostería, pues se puede preparar de diferentes maneras para complementar una receta. Además, se pueden congelar para darles otro uso o prepararlas como jugo.
Entre las recetas más originales y creativas que se realizan con este tipo de frutas está el vinagre de frutilla, una manera muy singular de agregar el sabor de la frutilla a las preparaciones saladas, pues se usa de condimento para proteínas como el pollo e incluso para adobar ensaladas y darle un toque de frescura.

La parte de las hojas de la frutilla es perfecta para esta receta.
Para hacer el vinagre de frutilla se necesita:
Frutilla
Vinagre de vino blanco.

La preparación sirve para condimentar ensaladas.
Esta preparación es muy práctica para aprovechar todas las partes de la fruta, pues para hacer la receta solo se necesita la parte superior de la frutilla, incluyendo su hoja. Antes de usarla, solo se debe lavar bien y retirar los rastros de tierra. Para la preparación, se requiere un aproximado 10 partes de la fruta, con el fin de conseguir un sabor más concentrado.
Luego, se coloca la frutilla en un recipiente de vidrio del tamaño de la porción que se desea obtener de la receta. Se agrega la cantidad de vinagre necesaria para que las frutillas queden cubiertas, se cierra y se revuelve por unos minutos.

La frutilla es ideal para este tipo de recetas.
Una vez que quede todo listo, se deja reposar a temperatura ambiente por 48 horas. Sabrás eso cuando la mezcla comience a tener un color rojizo. En ese momento, ya estará listo para añadir a cualquier preparación.
Es importante tener en cuenta que la preparación se puede guardar en la heladera, para que dura más tiempo, pero hay que evitar ambientes húmedos o manipular el envase con utensilios sucios que puedan alterar su sabor.