Desde la antigüedad, las personas utilizaron las plantas consideradas medicinales para aliviar, tratar o curar enfermedades, dolencias o lesiones. La acción curativa o terapéutica se debe a las sustancias químicas que las componen, llamadas principios activos. Estos ejercen sobre el organismo vivo, una acción farmacológica, beneficiosa o perjudicial. Una de las especies que tiene propiedades beneficiosas para la salud es la planta de Romero.
Salvia rosmarinus, conocida popularmente como Romero, es una hierba leñosa perenne, con follaje verde y flores blancas, rosas, púrpuras o azules, perteneciente a la familia Lamiaceae. Esta planta originaria de la Europa Mediterránea fue cultiva desde la antigüedad como una especie ornamental. Además, su cuidado es muy sencillo: a la hora del riego no necesita de gran cantidad de agua; requiere un bajo tratamiento con abonos y fertilizantes; crece en diferentes clases de suelo; se adapta a los diferentes climas y temperaturas; es un pequeño arbusto que necesita la luz, pero si se lo planta en la sombra también sobrevivirá, solo entorpecerá su crecimiento, que será lento.

Este arbusto puede ser cultivado en macetas o en el jardín.
Esta planta es conocida por ser muy usada en la gastronomía, donde se combina muy bien con diferentes ingredientes y especias, y aporta aroma y sabor a los platillos. Pero, en los últimos tiempos, esta hierba empezó a ser muy utilizada gracias a las diversas aplicaciones terapéuticas y farmacológicas con las que cuenta. El Romero es una fuente rica en ácido pantoténico, niacina, tiamina, folato y riboflavina, entre otros nutrientes que aporta. Este miniarbusto ayuda con los dolores musculares y reumáticos por sus principios antiinflamatorios y analgésicos. Por esto, se lo conoce como la ‘morfina natural’. También es diurético, antiulceroso, antioxidante, antibactericida, antiséptico, fungicida y balsámico.

El Romero contiene diversos principios activos que la vuelven una planta medicinal muy completa.
Esta planta es un excelente estimulante circulatorio que beneficia la irrigación sanguínea en el cerebro; ayuda a la memoria, favorece el sistema nervioso y el sistema digestivo. El aceite esencial que se extrae directamente de las hojas se prepara alcohol de Romero. Se usa para tratar la alopecia, la caspa o la pérdida de brillo en el cabello y demostró efectividad para paliar el dolor y la inflamación en personas con artrosis o artritis reumatoide. Esta hierba aromática también es útil en determinadas dolencias cutáneas, como dermatitis y eccemas, acné, picaduras de insectos y heridas superficiales, entre otras.
Cómo consumir el Romero
Del Romero se utilizan sobre todo las hojas y a veces, las flores. Una de las maneras de consumir esta planta es como infusión. Para esto, se necesitarán 2 cucharadas de hojas secas de Romero, 1 taza de agua caliente, miel o limón (esto es opcional).

Consumir el Romero como infusión tiene beneficios para la salud.
Hervir el agua. Una vez que rompió hervor, añadir las hojas secas. Cubrir el recipiente y dejar reposar por al menos unos 10 minutos. Transcurrido ese tiempo, colar la infusión y verterla en una taza. Se puede endulzar con miel o saborizar con un poco de jugo de limón. Esto es opcional. Esta bebida se debe consumir caliente hasta dos veces al día. Aclaración: si bien este preparado puede ayudar con ciertas dolencias, nunca hay que dejar de consultar con el médico.