La polenta, ese humilde, pero reconfortante plato, tiene sus raíces en la historia culinaria de Italia, específicamente en su región norte. Antes de que el maíz se convirtiera en su ingrediente principal, tras el descubrimiento de América, la polenta se elaboraba con otros cereales como el trigo y la cebada. Este alimento básico, conocido en la antigua Roma como 'puls' o 'pulmentum', era un potaje que formaba parte esencial de la dieta de las legiones romanas.
Con la llegada del maíz a Europa, la polenta comenzó a tomar la forma con la que la conocemos hoy, aunque su aceptación no fue inmediata. En Italia, el cultivo de maíz se generalizó en el siglo XVII, favorecido por el clima húmedo del norte del país. La polenta se diversificó en varias formas, como la polenta gialla, hecha con maíz amarillo; la polenta bianca, con harina de castaña, y las versiones oscuras, con base de alforfón. Cada región de Italia tiene su propia versión, adaptada a sus tradiciones y productos locales.

Esta receta de polenta es única. Fuente: (@yaminutri)
Con la inmigración italiana a Argentina, la polenta encontró un nuevo hogar, donde se convirtió en un plato querido y adaptado a los gustos locales, a menudo servido con queso fresco y salsa boloñesa. A pesar de su sencillez, una buena polenta requiere tiempo y esfuerzo en su preparación, lo que la convierte en un plato apreciado tanto por su sabor como por su valor nutricional.
Ingredientes:
2 tazas de agua
1 taza de puré de zapallo
1 taza de harina de maíz / polenta
120 g de queso port salut light / queso cremoso descremado rallado
condimentos: sal, pimienta y 1 cda. sopera de curry.
Preparación:
Para comenzar con esta receta de polenta, tomá una cacerola, colocá 2 tazas de agua y el puré de zapallo y mezclá bien. Condimentá con sal, pimienta y curry; tené en claro que estos condimentos son los que profundizan el sabor de tu plato.

Con muy pocos pasos vas a conseguir un plato de polenta delicioso. Fuente: (@yaminutri)
Una vez que rompa el hervor, añadí la polenta en forma de lluvia; mientras, revolvé enérgicamente: el objetivo es que la polenta se cocine pero que no pierda la cremosidad.

El secreto de esta receta está en los condimentos. Fuente: (@yaminutri)
Ahora, solo resta que agregues queso rallado en forma de lluvia, para acentuar más el sabor de esta preparación, pero también la cremosidad. Mezclá y serví.

Para conseguir esta cremosidad no se debe dejar de mezclar. Fuente: (@yaminutri)
Sin lugar a dudas, es una receta de polenta, muy simple, pero sobre todo deliciosa. En esta oportunidad, tendrás en tu mesa una polenta tradicional completamente renovada, pero con la cremosidad de siempre.