Estamos en temporada de cítricos y quizás tengas la suerte de contar con un árbol de limón, en cuyo caso estará dando sus frutos y a veces son tantos que ya no sabés qué más hacer con ellos para aprovecharlos. En esos casos, hay un truco muy práctico para convertirlos en conservas.
Se trata del estilo turco, que intensifica el sabor de los limones y te permite tenerlos siempre a mano. Es una excelente receta si sos fanático de los asados y te gusta combinar sabores con el toque ácido de este fruto tan utilizado en todo el mundo. Ponete manos a la obra que no te vas a arrepentir.

Una práctica idea para conservarlos.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de limón en conserva son los siguientes:
8 limones (podés doblar cantidades)
250 g de sal gruesa

Podés usarlos para varias preparaciones.
Lo que tenés que hacer para esta preparación es agarrar los limones, los más lindos que veas, y lavarlos y desinfectarlos muy bien para comenzar con el proceso. Cuando ya estén secos, los vas a cortar por la mitad y además vas a hacer dos cortes transversales sin llegar al final para que se integre bien la sal.
Con una buena cantidad de sal en las manos, vas a ir cubriendo cada mitad de limón por todos lados. Andá acomodándolos uno a uno en un frasco de vidrio esterilizado, presionándolos bien entre ellos para que queden lo más compactos posible.

Tenelos a mano.
Cuando el frasco ya esté lleno de los limones con sal, terminá de cubrirlos con agua hasta arriba. Los vas a dejar reposar al menos 15 días; después de este tiempo, ya estarán listos para usar, y se conservarán prácticamente de por vida.
Con la piel del limón se puede hacer Gremolata, agregar a ensaladas o para marinar pollo, carnes y pescados. Con esta conserva siempre a mano, podrás usarla en cualquier momento y vas a ver que es una de las ideas más prácticas.