El limón es uno de los cítricos que más propiedades y beneficios tiene para la salud, por lo que los expertos sugieren agregarlo a la dieta diaria de diferentes maneras, especialmente si hay un limonero en casa que da mucha cosecha. Una de ellas es hacer dulce de limón, en el que se aprovechan los nutrientes que tiene la fruta hasta en su cáscara.
Además, es una gran opción para complementar la merienda, debido a que se puede untar con galletas o panes. Otros prefieren usar este dulce de limón para relleno de tortas o bizcochos, por lo que es una forma más original de crear deliciosas combinaciones en sencillos pasos y con ingredientes naturales.

La cáscara se pica en tiras finas. Fuente: @guillermo.grimoldi
Paso a paso para hacer dulce de limón
Para esta receta se deben tener al menos unos 5 o 6 limones, los cuales se exprimen bien. El jugo se puede usar para hacer bebidas, debido a que lo que se necesita para esta preparación de dulce de limón es la cáscara de la fruta. En caso de que tenga tierra o suciedad, se debe lavar antes de picar.

La cáscara se debe dejar en remojo por varios días. Fuente: @guillermo.grimoldi
Luego, cuando el limón esté exprimido, se corta la cáscara en tiras de aproximadamente 5 mm. Una vez esté listo, se colocan en un bowl con suficiente agua y se dejan reposar por 24 horas. Transcurrido el tiempo, se cambia el agua y se mantiene en el recipiente por 48 horas más. De esta manera, la fruta no dejará un sabor amargo en la preparación.

Una vez escurrido, se cocina la cáscara en el almíbar. Fuente: @guillermo.grimoldi
Una vez esté cumplido el tiempo, se escurre y se coloca la cáscara en una olla con agua hirviendo, aproximadamente un litro. Se agrega medio kilo de azúcar para formar el almíbar del dulce. Una vez comience a espesar, se añade la cáscara y se deja hervir por una hora y media. Luego, el dulce ya estará listo.

Se debe envasar en caliente y colocarlos hacia abajo para evitar que entre aire. Fuente: @guillermo.grimoldi
Para guardarlo, se debe envasar caliente en un frasco de vidrio. Una vez esté listo, se tapa y se coloca boca abajo para evitar que ingrese aire ni se formen hongos. Se deja enfriar a temperatura ambiente y se conserva en la heladera. Para consumirlo, siempre se debe manipular con utensilios limpios.