Las fechas patrias, especialmente las que ocurren en la temporada de frío, son sinónimo de locro y también unos ricos pastelitos de batata o membrillo para compartir los mates de la tarde. Realmente, no hay nada más argentino que eso, y debería ser una costumbre obligatoria del Día de la Independencia.
Seguramente, los podés conseguir en cualquier panadería por estas fechas, pero también está siempre la opción de armar una buena actividad de cocina para el feriado y hacerlos en casa. No son tan difíciles como parecen y hay varias técnicas sencillas para probar y compartir a la tarde.

Los pastelitos son un clásico en fechas patrias.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de pastelitos son los siguientes:
2 cucharada de manteca
2 cucharadas de almidón de maíz
2 tapas para tarta criolla
Un poco de almidón de maíz extra
Batata y membrillo cantidad necesaria
Abundante aceite para freír

Hacelos en casa.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es formar una pasta colocando en un bol la manteca, que debería estar blanda o a temperatura ambiente, y el almidón de maíz. Vas a integrar todo muy bien con un tenedor hasta que se forme la pasta.
Para no complicarte y armar una masa de manera sencilla, vas a conseguir dos tapas para masa de tarta y la vas a dejar una media hora a temperatura ambiente para que sea más fácil de manipular.

La forma de armarlos.
Sobre la mesada, espolvoreá con un poco de harina y colocá un disco de la masa de tarta. Untá por toda la superficie con la pasta de manteca, esparcí un poco más de almidón de maíz y enrollá como si se tratara de un pionono. Después, con la ayuda de un palo de amasar, vas a estirar toda la masa hasta que llegue más o menos a un centímetro de espesor.
Con la ayuda de un cuchillo, cortá los extremos dejándolo parejo, después vas a cortar con cuidado cuadrados iguales. Hacé lo mismo con los dos discos. Luego, armá los pastelitos colocando una masa sobre otra y dejando en el centro una buena porción de membrillo o batata, según tu preferencia. Apretá muy bien el centro para que no se salga el relleno. Llevá los pastelitos a freír en aceite bien caliente hasta que estén dorados. Secalos en papel absorvente y espolvoreá azúcar impalpable o un poco de almíbar por encima.