La Lavanda es una de las plantas más lindas, coloridas, vistosas y perfumadas que existen. Esta especie es perfecta para decorar los rincones de la casa y, lo mejor de todo, es de muy fácil cuidado, ya que no requiere mucho mantenimiento. Sin embargo, puede suceder que este arbusto silvestre empiece a secarse antes de la llegada de la primavera. Si no querés que esto te ocurra, aquí te traemos la solución.
Lavandula, conocida también como Lavanda, alhucema, espliego, entre otros nombres, es un género de plantas de la familia de las lamiáceas. Son plantas sufruticosas, perennes de tallos, generalmente muy foliosos en la parte inferior, que presentan una corola bilabiada de color lavanda, lila, azul o violeta, aunque rara vez blanco. Este arbusto silvestre, utilizado desde la antigüedad como planta ornamental y para la obtención de esencias, aromatizantes y condimentos, es nativo de la cuenca mediterránea, pero actualmente se cultiva en diversas regiones.

La Lavanda es una de las plantas aromáticas más populares del mundo.
Para que esta planta aromática se desarrolle de forma óptima, necesita un sustrato alcalino, es decir, con un pH elevado. Además, el suelo debe ser arenoso, ya que esta especie requiere de un buen drenaje debido a que no soporta los encharcamientos ni el exceso de humedad. Por otro lado, la Lavanda necesita no solo un lugar con buena aireación, sino también exposición a la luz solar directa durante al menos 6 horas diarias. En cuanto al riego, este debe realizarse en las horas centrales del día y solo cuando la tierra esté seca. Por último, no se debe abonar este pequeño árbol, ya que un exceso de fertilizante puede hacer que su floración pierda su delicado aroma. Con estos aspectos en consideración, para que la planta crezca fuerte y sana, ahora conoceremos el simple truco para prepararla para la llegada de la primavera.

La Lavanda se puede cultivar en macetas o en el jardín.
Cómo evitar que la Lavanda se seque
Muchas veces puede suceder que la Lavanda se encuentra seca en la parte inferior, pero verde por arriba. Una de las razones de este problema es porque no se hizo una buena poda en el momento correspondiente, lo que provocó que sus ramas se volvieran leñosas. Lo que aconsejan los expertos en jardinería es retirar el arbusto y plantar otro nuevo. Esta especie es muy fácil de reproducir por esquejes, por lo que siempre se recomienda tener varios brotes listos para hacer el recambio.

Al podar, se debe dar a la Lavanda la forma deseada para lograr un corte más estético.
Para evitar que esto vuelva a suceder, lo mejor es realizar una correcta poda, la cual no está relacionada con el cultivo de las flores. A principios de otoño o al inicio de la primavera (siempre antes o después de la época de floración), se recomienda hacer una pequeña poda. Esta no debe superar la mitad del tamaño de la planta. Con esto se estimulará la aparición de nuevas ramas y flores.