Ya sea con tu familia o con tus amigos, son varias las maneras mediante las cuales podés sorprender a través de ricos platos. Pero si tu intención es brindarles una alternativa diferente e igualmente exquisita, no podés dejar de preparar unos knishes de papa.
Los knishes de papa son un típico plato de la cocina judía y consisten, tal y como su nombre lo indica, en unos bollos rellenos de puré que, combinados con el sabor de la cebolla, suelen ser la variante más elegida y, por ende, consumida.

Prepará unos ricos knishes de manera sencilla.
Si querés llevar a cabo esta receta divina y deleitar a tus seres queridos con este exquisito plato, no te pierdas ninguno de los detalles —que fueron revelados por la influencer de cocina “Ailu Tokman”— detrás de esta preparación que te compartimos a continuación.
Ingredientes
1 kilo de harina
½ taza de aceite
25 gramos de sal
1,5 kilo de papas
500 mililitros de agua
4 cebollas
sal y pimienta al gusto.
Modo de elaboración
Para comenzar a preparar tus knishes de papa, lo que vas a hacer es pelar las papas y hervirlas en una olla. Por otra parte, vas a combinar la harina con el agua y la sal, formando una masa que luego vas a dejar reposar.
Después de estos pasos, será momento de cortar las cebollas en cuadrados bien pequeños, para luego llevarlas a una sartén con aceite. Asimismo, si las papas están listas, vas a colocarlas en un recipiente para pisarlas y formar un puré. Este último lo vas a mezclar con las cebollas, la sal y la pimienta.

Esta receta le encantará a todos tus comensales.
Vas a dividir la masa obtenida en dos partes, amasándola hasta conformar un cuadrado. Añadí allí el relleno, pero en todo un extremo, para luego comenzar a enrollarla.

Esta combinación de sabores es todo un deleite para el paladar.
Vas a aplastarla con las manos para formar así las porciones individuales. Cortalas, cerrá los dos extremos y a continuación uno de ellos vas a meterlo hacia dentro. Llevá tus knishes de papa a una fuente aceitada y pincelalos con huevo. Llevalos al horno a fuego alto y retiralos cuando estén dorados. ¡A disfrutar!