Una de las gastronomías del mundo más valoradas es la árabe. Si bien puede resultar un poco pesada para consumirla todos los días, cuenta con auténticos manjares que deberías probar al menos una vez en la vida. Si sos del lado de los dulces, entonces deberías pasar por unos ricos awemi.
Esta es una receta que seguramente conocen las abuelas turcas, y no hace falta gastar una fortuna en una tienda especializada. Podés aprovechar el tiempo libre del fin de semana para hacerlos y compartirlos como un postre ideal para el domingo, después de la clásica comilona familiar.

Mirá lo fácil que son estos awemi.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de awemi son los siguientes:
8 tazas de harina
8 cucharas de fécula de maíz
4 cucharas de azúcar
6 cucharas de leche en polvo
2 cuchara de levadura
5 tazas de agua tibia
Aceite para freír
Almíbar:
4 tazas de azúcar
2 tazas de agua
2 cucharas de agua de rosa
2 cucharas de agua de flor

Una receta clásica árabe.
Lo primero que vas a hacer para esta preparación es colocar en un recipiente primero las tazas de harina, el azúcar, la fécula de maíz, la levadura y la leche en polvo. Integrá todo muy bien y luego, de a poco, agregá el agua.
Tenés que ir mezclando todo súper bien a medida que agregás el agua, para que la masa se vaya formando sin grumos. Cuando quede una consistencia espesa y lisa, vas a tapar y dejar reposar hasta que duplique su volumen. Luego, volvé a mezclar para desgasificar y pasalo a una manga de repostería.

La sabían las abuelas.
Mientras tanto, poné a calentar el aceite en una olla. Cuando esté listo, vas a ir agregando la masa para que se cocine ayudándote con la manga y cortándola para que se formen pequeños circulitos. Cuando se doren, ya podés retirarlos en un papel absorbente.
También vas a preparar el almíbar por otro lado, mezclando azúcar, agua, agua de rosas y agua de flor. Herví hasta que espese y luego retiralos para que se enfríe. Cuando saques los awemi del aceite, los vas a colocar en el almíbar y dejalos ahí durante 10 minutos para que se impregnen. Después, podés retirarlos. Vas a ver que son irresistibles y muy adictivos para comer.