Si hay un postre clásico de los argentinos que no puede faltar, al menos una vez en la vida, como postre después de la comida, es un buen flan casero. Lo mejor es que se puede acompañar con crema, con dulce de leche, con ambas cosas, o comerlo solo con el caramelo.
Las abuelas eran las expertas en esta preparación y conocían todos los secretos, no solo de las proporciones, sino de la mejor forma para que te salga cremoso, con esas burbujitas típicas y que no se corte en medio de la preparación. Fijate en estos consejos para no fallar este fin de semana.

Mirá este truco para el flan casero.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de flan casero son los siguientes:
5 huevos
500 cc de leche
200 g de azúcar
Caramelo: 100 g de azúcar

No puede faltar en tu mesa.
La realidad es que esta preparación es bastante sencilla y no puede fallar si realmente conocés todos los secretos. En primer lugar, vas a comenzar a hacer un caramelo en seco, colocando en una sartén en el fuego unos 100 gramos de azúcar o más, según el gusto.
Cuando esté bien derretido y de un color castaño oscuro, pero no quemado, lo vas a volcar con mucho cuidado en el molde o flanera que tengas, extendiendo con precaución también por los bordes.

Es muy sencillo.
Por otro lado, en un bol vas a agregar los huevos junto con el azúcar. Comenzá a mezclarlos simplemente con la ayuda de un tenedor hasta que se integren entre sí. Después, vas a agregar la leche de a poco. Solamente tenés que romper el ligue de forma manual incorporando los huevos con la leche. No hace falta que quede una consistencia espumosa, sino todo lo contrario.
Cuando estén bien incorporados, volcá la mezcla en el molde o flanera sobre el caramelo. Colocá la flanera en una placa con agua (a baño María) y llevala al horno precalentado a 150 grados por una hora, aproximadamente. Cuando esté listo, vas a poder meter un cuchillo y saldrá seco. Después, hay que dejar enfriar varias horas en la heladera antes de desmoldar este flan.