El flan es uno de esos postres que nunca pasan de moda y que están presentes en la mesa de los argentinos desde hace generaciones. Su sencillez y su sabor inconfundible lo convierten en un clásico que siempre tiene éxito, tanto en reuniones familiares como en almuerzos de domingo. Una receta práctica que nunca falla y que garantiza un cierre dulce para cualquier comida.
Lo mejor de este budín acaramelado es su versatilidad a la hora de servirlo. Se puede disfrutar solo, con una cucharada de crema chantilly, con dulce de leche o con la famosa combinación de ambos, que para muchos es la mejor forma de coronar el plato. Cada quien elige su versión favorita, pero lo cierto es que el flan admite infinitas variantes a la hora de acompañarlo.

El caramelo le da un toque especial. Fuente: (@lapasamoscomiendo).
Además de ser un manjar delicioso, preparar este pastel suave y cremoso en casa es muy fácil y no requiere grandes conocimientos de cocina. Con apenas cuatro ingredientes básicos y un poco de paciencia, se obtiene un flan casero que sale perfecto y que siempre deja a todos con ganas de repetir.

A todos en tu casa les va a gustar este postre. Fuente: (@lapasamoscomiendo).
Ingredientes
Para un molde de 18/20 cm
6 huevos
Media taza de azúcar
Esencia de vainilla
2 tazas y media de leche (600 ml)
Para el caramelo:
Media taza de azúcar.
Preparación
En un bowl, colocá los huevos junto con la leche. Sumá la esencia de vainilla y batí muy bien. Reservá.
En la budinera, poné el azúcar y llevála a fuego bien bajito hasta que se forme el caramelo. Distribuilo por todo el molde.
Luego, volcá la mezcla de huevos y leche, y tapá con papel aluminio. Colocá el molde dentro de una fuente con agua y cociná en horno medio durante unos 45-50 minutos.
Dejá enfriar en la heladera por al menos una hora y después desmoldá.

Es un espectáculo este flan. Fuente: (@lapasamoscomiendo).
Y listo, ya podés disfrutar de este delicioso, suave y cremoso flan casero que no vas a poder dejar de comer.